A los más de 830.000 árboles plantados por el gobierno de San Luis en la Cuenca del Morro, se suma que el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción ya recibió más de 220 planes de Manejo de Suelo y Forestación, presentados por los establecimientos productivos del área de influencia de la Cuenca. Si se suman todos los planes, más de la mitad de las 370.000 hectáreas afectadas por la problemática, ya que se encuentran cobijadas bajo su órbita.

El objetivo de las medidas es proteger las tierras puntanas, devolviéndole el balance hídrico a la Cuenca y evitar que se originen nuevos procesos de erosión, agotamiento, degradación, decapitación, anegamiento y/o contaminación del suelo.

Los documentos presentados por los productores expone el compromiso que deben asumir para complementar las acciones implementadas por el Gobierno e incluye el detalle de la rotación de cultivos propuesta, la aplicación de cultivos de cobertura, la extensión y la ubicación del establecimiento, y la modalidad de la forestación a desarrollar dentro del campo, entre otros aspectos.

Por otro lado, desde la cartera medioambiental informaron que ya fueron multados y notificados tres productores, quienes no cumplieron con la presentación del Plan de Manejo de Suelo y Forestación. En este caso, las multas económicas superan los $18.000.000.

Es importante considerar que, además de la sanción monetaria, el Estado se encuentra facultado para clausurar los inmuebles, implementar una forestación a su cuenta y a cargo del productor, proceder a una inhabilitación para gestionar el DoPro y disponer de acciones/restricciones sobre los “ríos nuevos” y lagunas.

La problemática de la Cuenca del Morro ya había sido advertida hace 30 años cuando en 1985 el ingeniero Luis Echavarría presentó un amplio informe ante el gobierno de Adolfo Rodríguez Saá sobre los desastres que provocaba el afloramiento de aguas en campos de la zona sur este del El Morro.

Pero finalmente no se realizaron estudios ni se realizaron obras, con lo cual la situación se volvió a repetir en el año 2000 con las intensas lluvias y se incrementó en el verano de 2008 con el anegamiento de las rutas nacionales Nº 7 y Nº 8.

En mayo del 2015, el propio gobierno de San Luis admitió que los terrenos donde se construían viviendas del Plan Solidaridad no están aptos para las obras, debido a la elevación de las napas subterráneas. Mientras que en abril vecinos de calle Doctor Domínguez al 1050 vieron cómo se desmoronó el asfalto en la calle y se formó un enorme pozo de donde fluía permanentemente el agua subterránea, y en marzo cuando las máquinas de la empresa Metrovial excavaron para hacer las zanjas e instalar los caños de la obra Colectora Norte se encontraron con que el agua comenzó a fluir en los pozos de menos de un metro de profundidad.