La historia comenzó cuando las personas que cuidaban del animal -una familia de Virrey del Pino, localidad del partido de La Matanza- pese a haberse encariñado, consideraron que este no debía continuar en el ámbito doméstico, ya que es un ejemplar de fauna silvestre.

De esta manera, se pusieron en contacto con la Brigada de Control Ambiental (BCA) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para concretar la entrega voluntaria del carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), el más grande de los roedores, el de mayor peso y tamaño del mundo.

De esta manera, el animal fue retirado del domicilio particular, y trasladado por la BCA a Tekove Mymba, un santuario natural ubicado en la ciudad entrerriana de Colón pensado para que las especies que pasaron gran parte de su vida en situación de cautiverio continúen en un hábitat similar al de su bioma de origen.

Ahora Tincha permanece en un corral de “pre suelta” de gran tamaño, y una vez finalizado el período de cuarentena será liberada de manera definitiva.

Desde el Ministerio de Ambiente alientan la entrega voluntaria de este tipo de animales y se recuerda a la población que los ejemplares de la fauna silvestre no deben ser mantenidos en domicilios particulares.