Se trata de una hembra de aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) -especie amenazada en nuestro país, con pocos ejemplares en vida silvestre- que fue cazada por dos hombres de 32 y 34 años, identificados como Hugo Cejas y Dante Orellano, quienes fueron detenidos y puestos a disposición de la Justicia.

Las investigaciones se iniciaron cuando personal de la Sección Investigaciones del Departamento de Seguridad Ciudadana N°14, con asiento en la ciudad de Pinto, al sur de la provincia santiagueña, observó el perfil de un usuario de Facebook que solicitaba información de organismos gubernamentales para radicar una denuncia por caza furtiva de fauna silvestre.

“El pedido del usuario redundaba en derredor de unas fotografías que habían sido posteadas a través de whatsapp donde se podía ver a dos personas posando con armas de fuego y animales sin vida pertenecientes a la fauna autóctona, como si se tratara de trofeos obtenidos durante una jornada de cacería, y que se viralizaron ayer”, explicaron.

Con esos datos, la fiscal Coordinadora de Añatuya, María Emilia Ganem, quién inició una causa por infracción a la Ley 14.346, que reprime los malos tratos y actos de crueldad contra los animales, especialmente -y según lo refiere en su texto- “matarlos por el solo espíritu de la perversidad”.

También se allanaron los domicilio de los acusados ubicados en la localidad de Agua Dulce, distante a unos a 23 km de la ciudad de Pinto, sobre la ruta 13, con el propósito de secuestrar las armas de fuego utilizadas, y además para constatar si en los inmuebles habría vestigios de algún animal silvestre, y hacer comparecer a los mismos en calidad de demorados.