Por Pablo Uncos
Fotos Leonardo Alvarez


Un sólo disco es único en el universo. Dos parecidos son una casualidad. Cuando aparecen tres semejantes en su calidad ya tenemos una regularidad. ¿Y se le agregamos otro disco más? Entonces estamos ante la presencia de una trayectoria. Y fue precisamente la celebración de una historia y un estilo lo que hizo el grupo Me darás mil hijos el sábado 21 de septiembre en el ND Ateneo, de Capital Federal.

La excusa fue la presentación de su cuarto disco titulado “Santo Remedio”: una mezcla de ritmos tradicionales, porteños y norteños, con mucho arrabal, folklore y las reminiscencias de alguna influencia rockera y dark.

El grupo nacido allá por el tormentoso 2001 llega a nuestros días no sin atravesar cambios y transformaciones en su formación y sus búsquedas sonoras. A veces más rabioso, a veces más suave y arrullado, pero siempre con una misma propuesta: la de poner a la canción en primer plano. Y para ello los músicos que conforman esta pequeña orquesta reinciden una y otra vez en un virtuosismo y en una fuerza que nunca se superpone con la verdadera estrella de la noche: la música.

Mediante la combinación de muchas cuerdas (de diferentes extensiones, texturas y vibraciones), una sutil percusión, y el inevitable fuelle de la verdulera, Me darás mil hijos invita a recorrer un pasado de experimentación y un presente consolidado en 12 canciones propias, asistidas algunas de ellas por personalidades de la talla de Liliana Herrero, Daniel Melingo y Marcelo “Cuino” Scornik (autor junto con Andrés Calamaro de canciones tan populares como Estadio Azteca y Mil horas).

Dicho por ellos mismos, Santo Remedio es la celebración folklorista de una peña sin tiempo, empedrado arrabalero que fusiona de un modo irreverente los ritmos del sur. Para quienes vayan a verlos sepan que no verán folks stars ni agitadores de públicos. La oportunidad se repetirá el 4 de octubre en la ciudad de La Plata. Será una ocasión excelente para escucharlos y para que los charlatanes hagamos silencio.