Las aventuras de Perón en la tierra es uno de esos libros en los que uno se pregunta, ¿por qué no salió antes? Sus autores, Jorge Bernárdez y Luciano di Vito, se ríen del comentario y gozan del momento en que pensaron publicar un libro que baje a Perón a la tierra. “Mientras trabajamos en Canal 7, el actor Carlos Santamaría nos contó que él había conocido a Perón. En 1973 estudiaba en la casa de un compañero de la secundaria que estaba ubicada en la calle Gaspar Campos. Perón vivía en aquella casa que había sido conseguida por Héctor J. Cámpora. Las imágenes de la época muestran que la calle se encontraba awwwada de curiosos, militantes, y policías, una multitud a la que el general en algún momento tuvo que hacer callar saliendo al balcón en pijama. Santamaría y su amigo observaron que el general, cuando salía a caminar, solía llevar caramelos para los pibes del barrio, así que una tarde salieron de la casa para saludar al “viejo”, como le decía la militancia en esos días. Los dos adolescentes se enfrentaron al general que los saludó y que les dio un caramelo a cada uno. Se puso tono serio y les dijo. ‘Pibes, ¿ustedes cuántos años tienen? Quince –conwwwaron. Están más para ir a tomar whisky en la esquina que para pedir caramelos’, esa tarde, se nos abrió una ventana nueva desde la cual ver a Perón”, dispara Bernárdez. “Descubrimos que habíamos escuchado a un montón de gente que nos contó cosas sobre Perón, así que algunos los volvimos a ver. El veterinario Juan Enrique Romero, que estuvo muchos años al frente del zoológico de Buenos Aires, nos contó que Mario Perón, el hermano de Juan Domingo, estuvo antes al frente del zoológico. El general habló alguna vez acerca de aquel nombramiento, decía que le gustaba ver a su hermano entrar a la jaula del gorila. La bestia se dejaba tocar por él y se convirtió en su amigo. ‘Fue la única vez que los Perón tuvimos un amigo gorila’, contaba. La tapa del libro emula la portada del álbum de Los Beatles, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, y tiene el prólogo del historiador Felipe Pigna.