Para asegurar que los animales viajen en óptimas condiciones, convocaron a una especialista en elefantes de California, Karissa Lynn Reinbold.

Es una experta que trajimos recientemente de Estados Unidos. Estuvo un mes y medio en Mendoza trabajando con los cuatros elefantes, aplicando una técnica que se llama condicionamiento operante con refuerzo positivo. Lo que busca es comunicarse con el animal de una manera siempre positiva, siempre con premios, dándoles a entender cuáles son los movimientos que necesitamos que ellos hagan, o los comportamientos que necesitamos que ellos tengan. En este caso nuestro fin es poder hacerles estudios médicos, que implica sacarles sangre o hacer un lavado de trompa. Irlos preparando para que luego solos puedan entrar en los contenedores de traslado”, explicó a medios locales la directora del ex zoo, Mariana Caram.

Desde hace un mes trabajan intensamente, y durante las próximas semanas continuarán con el entrenamiento para poder realizar controles y protocolos médicos necesarios para que el traslado al santuario sea un éxito.

El lugar cuenta con miles de hectáreas, un espacio completamente natural. Si bien tiene un cerco perimetral, igual les va a permitir a los animales tener un vida plena en contacto directo con la naturaleza, y lo que es importante con congéneres, ya que los elefantes son animales muy sociables y una vida para ellos óptima es una vida en grupo, en manada”, explicó Caram.