A través de esta iniciativa se busca disminuir la cantidad de ese tipo de residuos que se destina a disposición final, y favorecer la protección del medio ambiente, así como las condiciones de salubridad y la calidad de vida en la Ciudad de Mendoza.

Al mismo tiempo, este programa abre la oportunidad de potenciar el desarrollo de emprendimientos dedicados al tratamiento y el depósito permanente de RAEE.

La iniciativa se enmarca en la agenda de políticas ideadas para enfrentar la emergencia climática y consolidar un modelo de ciudad sostenible, en un contexto caracterizado por un acelerado recambio tecnológico, asociado a la obsolescencia programada de los productos eléctricos y electrónicos.

Si bien la Municipalidad mendocina trabaja desde 2015 en el reciclado de esta clase de residuos, para este nuevo programa se propuso realizar un abordaje integral, que comprende las etapas de generación, recolección, almacenamiento, transporte, clasificación, valorización y disposición final.

La ordenanza prohíbe que los RAEE sean depositados junto con los desechos de origen domiciliario, comercial, industrial o institucional, agrega el comunicado del municipio. Tampoco podrán ser arrojados en contenedores urbanos, la vía pública, vertederos a cielo abierto, márgenes de los cursos de agua o cualquier lugar no habilitado para tal fin.

Ambas acciones serán consideradas faltas graves y comprenden multas de entre 2000 y 5000 UTM (unidades tributarias municipales), equivalentes a $9.100 y $22.750 respectivamente.

¿Qué se considera RAEE?

Se clasifican como RAEE los aparatos eléctricos y electrónicos, sus componentes, subconjuntos y consumibles, estén o no en funcionamiento.

Para ello, se consideran tanto los artefactos desechados como aquellos a desecharse por haber dejado de cumplir la función para la cual estaban previstos originalmente.

Entre los RAEE, hay rezagos de telecomunicaciones, como teléfonos fijos o inalámbricos, faxes y decodificadores, entre otros. Regazos de equipos informáticos como computadoras, discos rígidos, monitores, CPU, tablets, scanners, routers, etc.

También se consideran celulares en desuso: completos, pantallas, carcasas, displays, placas de circuito, accesorios como parlantes, micrófonos, cargadores, controles remotos, antenas, cables, etc.

En esta clasificación se encuadran también los electrodomésticos pequeños, como licuadoras, batidoras, planchas, cafeteras, secadores de pelo, entre otros, y filmadoras, reproductores de DVD, fotocopiadoras.