Una cafetería de la ciudad capital de Mendoza tuvo una idea solidaria y la llevó a la práctica: todas aquellas personas que no puedan pagarse un café, durante el invierno, podrá servirse uno o cuantos quieran. “Yo voy llenando el termo todo el tiempo”, aclara Yanina, la dueña del local quien puso un termo en la entrada de su cafetería.

En Mendoza las bajas temperaturas en época invernal registran marcas muy bajas. El turismo es la actividad principal, pero mucha gente continúa viviendo en la calle y en malas condiciones, esta fue el disparador que le hizo pensar a Yanina sobre qué podía hacer para intentar, al menos en un pequeño porcentaje, cambiar esa realidad.

“Cada uno dona lo que está a su alcance. Entonces me puse a pensar ¿qué podía donar yo? ¿qué podía hacer yo desde acá?”, se preguntó en una entrevista en el diario Los Andes. “Café” fue la respuesta.

En la entrada de su cafetería instaló un termo de diez litros que contiene café caliente. “Me costó conseguir el termo, lo estuve buscando por mucho tiempo hasta que viajé a Chile y me lo pude traer, acá era muy caro”, agrega esta mujer que no se rinde y es conocida en Mendoza por su espíritu solidario. Sin tener compromisos religiosos, todos los domingos dona pan a una iglesia.

“Qué cuántas tazas se pueden tomar gratis?: todas las que quieran. No hay limite, yo voy llenando el termo!”, concluye.