El libro Guinness de los records tiene otro capítulo argentino, la provincia de Mendoza entró a esta publicación al llevar a cabo la “degustación de pastas más grande del mundo” cuando 316 personas tuvieron que comer tres platos de pastas en veinte minutos. El evento se enmarcó en el Día Mundial de la Pasta.

Diez años le costó a Mendoza acceder a la presea mundial, la degustación se realizo en el Auditorio Ángel Bustelo, y se acercó hasta allí una enviada especial de Guinness World Records. “Cocinamos 75 mil unidades de capelettis, que hicimos a mano y en dos horas sacamos 9 mil platos”, comentó a la prensa Mauro Porfiri, Chef del grupo Dancona. El equipo estuvo compuesto por 60 cocineros que ayudaron a despachar. El menú fue dos pastas rellenas y una de cinta.

El Guinness propuso que para poder ser record mundial tenían que servir tres platos de pastas para por lo menos 250 personas que debían comerlos en menos de veinte minutos. En total se sirvieron 1050 porciones. El menú que eligió el chef fue a tres pasos: capelettis a la Caruso, ravioles de carne y verdura con salsa bolognesa y spaguettis con salsa regional.

La enviada del Guinness World Records en latinoamérica, la colombiana Natalia Ramírez Talero, llegó a especialmente a Mendoza para estar presente en el evento y una vez fiscalizado, pudo constatar que el record mundial de degustación de pastas se quedaba en Mendoza.

“Vinimos a corroborar la tentativa para el récord de la mayor degustación de pastas del mundo, donde todos los participantes debían permanecer en el área y tenían que comer tres platos distintos con tres preparaciones distintas. Requeríamos un mínimo de 250 personas, pero los organizadores superaron ese número y fueron 316 personas las que efectivamente lograron el objetivo”, detalló Talero.