La Corte Suprema de Justicia de la Nación emplazó a las provincias de La Pampa y Mendoza a una audiencia de conciliación, a raíz de la demanda de la primera con respecto al aprovechamiento unilateral que la segunda hace sobre el cauce del río Atuel, que ha provocado desertificación al noroeste pampeano y porque la provincia cuyana no respeta ninguno de los convenios firmados sobre el uso del río.

El conflicto con el río Atuel se remonta un siglo atrás, en 1917 Mendoza redireccionó por primera vez las aguas del río, sin jamás considerar las consecuencias que esta decisión traería aguas abajo. La situación se agravó en 1947 cuando Mendoza inauguró el embalse de El Nihuil, que finalmente modificó el curso del agua, perjudicando directamente al noroeste pampeano. Durante todo el siglo XX La Pampa litigó con Mendoza, exigiéndole que devuelva agua al Atuel. El mal uso que hizo del río provocó que varias localidades pampeanas debieran sufrir el éxodo de sus habitantes, castigados por una sequía hecha por el hombre que provocó una sustantiva modificación del medio ambiente.

La audiencia de conciliación, que se hará en el Palacio de Justicia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue convocada por el Estado Nacional y los denominados “amicus curiae” (amigos del tribunal), que se esfuerzan en intentar acercar posiciones para mediar en este histórico conflicto que separa a dos provincias hermanas. La Corte no es la primera vez que interviene en este caso, en 1987 estableció que el río era “interprovincial“, y creó normativas regulatorias para el uso del agua, que debían compartir ambas provincias. Mendoza tuvo desde siempre un carácter insurgente sobre estas normas, haciendo y deshaciendo a su antojo la cota del río.

En el año 2014 La Pampa demandó ante la Corte por el supuesto daño ambiental que Mendoza ocasionó en su territorio causando desertificación, y por incumplir aquel mandato de la corte de 1987. La Corte rachazó un pedido de incompentencia solicitado por Mendoza, pero con el emplazamiento que ordenó, la Corte le recordó que tiene competencia en el conflicto. La Pampa invocaba en aquel entonces “el derecho humano al agua”

“La necesidad de dirimir la situación denunciada, y dado que ninguna de las provincias podría erigirse en juez de su propia causa, determina que esta Corte Suprema de Justicia de la Nación sea la que deba llevar adelante los procedimientos pertinentes a ese fin”, afirmó la Corte en la Resolución en donde comunica la conciliación, a petición de La Pampa. “Nos robaron un río, nos están secando el Salado y al Colorado lo quieren manejar y lo peligroso de Mendoza es como maneja los ríos, a su sólo interés. El gobernador mendocino podrá decir que esto es un show, pero esto es una movilización popular del pueblo de La Pampa que sabe que ellos nos robaron un río”, dijo el año pasado el gobernador pampeano Carlos Verna durante una movilización multitudinaria que encabezó para pedir la restitución del agua.

Las Naciones Unidas, el año pasado, se pronunciaron acerca de este conflicto, afirmando que el uso unilateral que Mendoza hace del río Atuel “atenta contra el derecho humano al agua de los habitantes de la región. La Nación debe arbitrar las medidas necesarias para ponerle fin al conflicto”