Luego de un análisis del próximo ciclo solar, pronostican que se entraría en un estadio de “nueva edad de hielo” para los próximos 15 años, de acuerdo a un estudio presentado por Julio César Gianibelli, profesor de Geomagnetismo y Aeronomía de la Universidad de La Plata, investigador del MINCYT y profesor del Servicio Meteorológico Nacional.

“Desde la problemática surgida con la predicción del presente ciclo solar respecto de sus valores predichos que concluyeron en observaciones muy inferiores a las esperadas, se plantea en la actualidad una correlación con fenómenos de calentamiento y enfriamiento planetario similares a los sucedidos hace 400 años. El ciclo solar está representado por la variación en el tiempo del número de manchas solares. Este ciclo varía entre 9.5 y 13.5 años y su amplitud numérica entre valores casi nulos y máximos de hasta más de 300”, detalla el informe. 
La pregunta que se hacen los climatólogos es: si el próximo ciclo solar se presenta débil, ¿Esto será un preludio a una nueva mini era glacial o de enfriamiento planetario? “La correlación con el número de manchas de solares y aspectos climáticos de enfriamiento glacial está directamente vinculada con la cantidad de habitantes del planeta que era mucho menor que la actual y la era industrial no se había desarrollado.”, señala.
Sin embargo,entre los años 1815 y 1816, se registraron diversas erupciones volcánicas y siendo la de 1816 la gran erupción del volcán Tambora, cuyas cenizas se esparcieron sobre casi todo el planeta produciendo años con veranos atenuados, dejando la duda de cuál es el factor preponderante de ese enfriamiento. Gianibelli informó que debe comprenderse entonces que “hay factores endógenos, antropogénicos y externos al sistema climatológico que pueden generar en conjunto y en fase este posible proceso que se pronostica de enfriamiento”. 
Volviendo a las características del número de manchas solares y su predicción, el investigador identifica aspectos relacionados con la temperatura que tenemos luego del mínimo de Dalton (periodo de baja actividad solar), que es una época fría que finaliza alrededor de 1899, iniciándose allí una etapa de calentamiento relacionada con la actividad industrial más intensa y organizada del hombre.
 
Pese a todo, el informe señala que se trata de estimaciones, teniendo en cuenta las mediciones de las diferentes fuentes exógenas y endógenas de los cambios climáticos y que no se conocen a ciencia cierta determinaciones de sus parámetros característicos para una evolución estadística para una mejor predicción futura.
Las predicciones para el parámetro temperatura pronosticarían un estadio de una nueva edad de hielo para los próximos 15 años”, detalló Gianibelli. “De verificarse esta situación, en los próximos años estaríamos verdaderamente en un análisis de verosimilitud de los parámetros estimados, frente a las observaciones directas de fenómenos, como son el número de manchas solares como indicador de procesos que ocurren en el sistema climatológico de la Tierra, relacionado con el que ocurre en la superficie solar. No se tiene en cuenta qué rol juega la radiación solar, el medio interplanetario, la evolución del campo geomagnético, la interacción entre éstos y su relación con la radiación cósmica. Esto plantea un nuevo paradigma denominado climatología espacial y cósmica como modulador de procesos encógenos”, finaliza el informe publicado el 2 de abril de este año, en La Plata.