Por Matilde Moyano

Una pareja que ingresaba en moto encontró al felino tirado en la calzada: “al percibir que estaba muerto lo trasladamos a la banquina, y avisamos inmediatamente a la Gendarmería”, indicaron. El atropellamiento habría ocurrido a unos 500 metros del puesto de control para la salida y entrada de vehículos al área urbana y a la fábrica papelera, según informó el medio local El Territorio.

El ocelote es una especie que hasta hace pocos años se creía que estaba extinta y que es considerada de valor especial por la Administración de Parques Nacionales (APN), ya que su estado de conservación es vulnerable y con escasa presencia en otras áreas protegidas.

Según datos proporcionados por el ministerio de Ecología de la provincia, unos 300 animales son atropellados anualmente, principalmente comadrejas, osos meleros, reptiles y yaguaretés.

A través de “cámaras trampa”, los parques provinciales y nacionales monitorean la presencia de la fauna. Evidentemente se necesitan más medidas, como barreras físicas y radares en rutas que atraviesan áreas protegidas, así como la creación de más pasafaunas por debajo o sobre el nivel de la ruta, para evitar el atropellamientos de la fauna.

Si bien el límite de velocidad es de 60 kilómetros por hora en parques y reservas, este no es respetado por los conductores, aunque esté debidamente señalizado con cartelería, cintas sonoras y cámaras foto multas.

Además de los atropellamientos, recordemos que otro de los problemas que enfrenta la conservación de la fauna silvestre es la caza y la degadación de su habitat. Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en Misiones aportaron evidencia acerca de cómo la pérdida y la transformación del bosque nativo en Misiones afecta a pequeños y medianos felinos y provoca cambios en sus hábitos, siendo el ocelote la especie más sensible.