Con el 5,8 % de pensionados por invalidez sobre su población, Misiones ocupa el cuarto lugar detrás de Santiago del Estero, Chaco y Formosa. Gran parte de estas pensiones fueron otorgadas a hijos de madres “tareferas” (que cosechan manualmente la yerba mate) o que trabajan en contacto con agrotóxicos, según la delegación de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

En un contexto en el que se exige a los 71.555 discapacitados misioneros que cobran pensiones no contributivas, revalidar su derecho mediante una certificación digital, se halló una gran cantidad de personas cuyas madres son trabajadoras rurales.

“En muchos casos son patologías crónicas o en cadena: nos llegan cerca de 30 expedientes firmados por el mismo médico y la misma patología”, explicó la funcionaria Natalia Ruez, según publica Vía Posadas. Aunque dijo no contar con estadísticas precisas, Ruiz señaló que “gran parte de los casos (de invalidez) son de nacimiento, del norte de la provincia, en especial de la zona del Alto Paraná muchos casos, o de madres tareferas, que trabajan con agrotóxicos. Es habitual que perjudique la salud de la madre gestante y del niño por nacer“.

La utilización de agrotóxicos en la cosecha de la yerba mate y del tabaco se encuentra abordada en la reciente investigación periodística del escritor Patricio Eleisegui, ‘AgroTóxico‘, quien en comunicación con El Federal indicó que “en Misiones está la problemática de la yerba, del té, también del tabaco, que demanda mucha utilización de distintos insecticidas. Lo que es llamativo en Misiones es la aparición de distintos focos de enfermedades que la ciencia denomina ‘raras’ o ‘poco frecuentes’, que tienen que ver con aspectos de contaminación ambiental”. Una de las historias que relata este libro es la de una persona afectada por miastenia gravis, una enfermedad neuromuscular.