El hecho tuvo lugar el viernes pasado y fue reportado al Ministerio de Ecología provincial, que dispuso un protocolo para investigar en profundidad, en conjunto con criminalística de la Policía Ambiental, Guardaparques, Proyecto Yaguareté y el Centro Güira Oga (refugio y centro de rehabilitación de fauna silvestre) de Puerto Iguazú.

Se trataba de “un animal aparentemente viejo, le faltaba uno de los cuatro colmillos, y las primeras evaluaciones indican que fue una muerte natural, adelantó el ministro de Ecología, Mario Vialey.

“Se estima la muerte de hace más de dos meses, ya que se encontraron huesos y cuero, prácticamente el cuerpo estaba disecado y extrañamente otros animales no lastimaron o dañaron los restos. Tampoco presentaba orificios de balas o daños en sus huesos, por lo que se presume fue muerte natural. Y le faltaba uno de los cuatro colmillos, sí. Lo que hace presumir que era un ejemplar viejo. Estos ejemplares se desplazan grandes distancias entre Brasil y Misiones, en el área del Bosque Atlántico. Podría ser un yaguareté viejo, que volvió para morir en la Selva Misionera dicen los guardaparques“, expresó Vialey en diálogo con Argentina Forestal.

Asimismo, el ministro recomendó esperar las pericias que están en curso, al igual que Jorge Anfuso, director de Güira Oga: “La autopsia determinará qué especie de felinos se trata y determinará con alguna mayor precisión las causas de muerte”, djio y explicó que “La Policía científica y los especialistas están realizando la necropsia e intervienen los organismos competentes, Policía y demás. Nosotros estamos a disposición, también interesados en determinar de qué se trata, aunque es difícil por el estado de deterioro de los restos”.

Un antecedente a este suceso data de septiembre de 2017, cuando empleados de la misma firma -Arauco- hallaron otro ejemplar muerto, con heridas de bala, por lo que se inició una causa penal que aún se tramita sin mayores avances en el Juzgado de Instrucción N°3 de Iguazú.