El ministro de Derechos Humanos de la provincia, Edmundo Soria Vieta, dijo que el gobierno de Misiones intervino de oficio -“porque no hubo denuncias”- para exigir la aplicación de la ley que prohíbe el transporte de personas en este tipo vehículos en los que ya murieron varios cosecheros de yerba mate, el último, un joven de 17 años. “Son inseguros y siempre ponen en riesgo la vida de los trabajadores”, dijo.
 
Para Soria Vieta, “la investigación es compleja”, porque si bien ya se pudo determinar quién es el propietario del yerbal donde se produjo el accidente, “la tarea de recolección de la hoja verde siempre se terceriza a cuadrillas de tareferos y eso es lo que la Justicia debe investigar para determinar el grado de responsabilidad de cada una de las partes”.
“Mas allá de la responsabilidad penal, podemos anticipar que estamos en presencia de un caso de explotación laboral y de trata de personas porque las primeras averiguaciones nos indican que el joven fallecido trabajaba en ese yerbal desde que tenía 12 años, y eso está penado por la ley”, aseveró el ministro, y consideró que “por las características de los delitos detectados hasta aquí, cabe hacer denuncias en el ámbito del fuero Federal”.
La investigación se disparó después de la muerte de un adolescente de 17 años, perteneciente a una comunidad guaraní, que falleció el jueves pasado por las graves heridas sufridas al caerse de la carrocería de un camión cargado con bolsas de hoja verde de yerba mate.
Osvaldo Rodríguez, hermano de la víctima, agradeció la intervención del Estado en la investigación y manifestó que trabajó varios años para la misma yerbatera.
“Siempre estuve en negro, nunca pude lograr que me blanqueen”, según denunció el joven guaraní.
Por su parte el delegado de Uatre en Misiones, Carmelo Rojas, lamentó la muerte del joven y pidió mas controles a las empresas yerbateras “no sólo porque (los trabajadores) son trasladados de manera irregular sino porque siguen existiendo campamentos infrahumanos durante la cosecha”.
En Misiones los controles se intensificaron tras un accidente ocurrido en 2013, cuando murieron siete personas tras el vuelco de un camión cargado con bolsas de hojas de yerba mate.
Para erradicar la costumbre de trasladar a los tareferos en las cajas de los camiones, el gobierno misionero compró 50 unidades usadas de colectivos de transporte urbano para distribuir a las yerbateras, pero muchas de ellas aún continúan infligiendo la ley, exponiendo a sus empleados temporales a los peligros del transporte ilegal e inseguro.