En un operativo de rutina de control y fiscalización sobre un camino rural en la zona del municipio de Pozo Azul, guardabosques de la Dirección de Control Forestal detectaron sonidos de motosierras que evidenciaron que en las cercanías se estaba realizando alguna actividad ilegal.

Con ayuda de la tecnología y apoyados por los puntos GPS, los guardabosques llegaron al lugar y descubrieron que unas 40 personas aproximadamente realizaban apeo de madera nativa sin permiso otorgado por el Ministerio de Ecología que, según testimonios, utilizarían para la construcción de una vivienda.

Ante esta situación, los funcionarios del ministerio de Ecología apoyados por integrantes de Infantería de la Policía de Misiones procedieron a llevar adelante las acciones correspondientes. Se identificaron a unas 40 personas, quienes fueron notificados del delito cometido y quedaron a disposición de la justicia. Además también se labraron unas 60 actas de infracción y se procedió al secuestro de todos los elementos que se utilizaban en lugar.

Este grave delito ambiental ocasiona la pérdida de cientos de años de protección, que la naturaleza con mucho esfuerzo logró. Además, este daño ecológico también significa una enorme pérdida para toda la población, que en concordancia con las políticas ambientales que implementa el gobierno de la provincia a través del Ministerio de Ecologia y de RNR, “se ve perjudicada por el accionar – inescrupuloso – de algunas personas que deciden optar por este tipo de acciones y ocultarse en la ilegalidad, y que sin dudas estos actos van en detrimento de la naturaleza, y paralelamente en contra de toda una sociedad que escoge cuidar y defender a la selva misionera”, indica el comunicado.