La polución de aire es la mayor causa de enfermedades y muertes en el mundo. Se estima que cada año mueren de forma prematura unas siete millones de personas por enfermedades relacionadas con la polución.

Considerando los elevados niveles de contaminación en las grandes urbes del mundo, al diseñador estadounidense Nikolas Bentel se le ocurrió una idea: Aerochromics, una marca de ropa creada con el objetivo de informar al usuario sobre la calidad del aire del entorno en el que se encuentre.

Este producto que podemos llamar ‘moda consciente’ se trata de tres tipos de remeras: la primera de ellas mide la cantidad de partículas contaminantes en el aire, la segunda mide los niveles de monóxido de carbono y la tercera, que se encuentra en fase de prototipo, mide la radiación.

En todos los casos la prenda cambia de color negro a blanco. En el caso de la remera que advierte sobre el nivel de partículas contaminantes, la polera cambia progresivamente cuando en el aire existen 60 AQI (Air Quality Index), que es el nivel de medición de contaminación. En Estados Unidos, la contaminación del aire está considerada en un nivel moderado si se encuentra entre 50-151 AQI.

Estas prendas tienen un valor de 500 dólares, un precio bastante elevado, ya que la tela está compuesta por algodón y sensores de aire.