El viajero desprevenido se sorprende por un cartel mordido a la vera de la ruta nacional 237. Y otro, y otro, hasta que al final, se ve la figura de un dinosaurio tamaño natural, se asoma detrás del último cartel. “El valle de los dinosaurios”, como se conoce a esta región del Neuquén, en Villa El Chocón, pegados al embalse Ezequiel Ramos Mexía, se luce con las reproducciones, instalaciones y hasta la comida que hace referencia a los dinos. Porque aquí se puede comparar la huella del pie humano con la verdadera de un dinosaurio. Marcadas como sellos de pintura blanca, como si acabara de pasar por allí una de estas bestias, las pisadas trepan por el camino de acceso y entran al Museo Paleontológio Ernesto Bachmann y se abre el mundo dino. Y casi se puede sentir que el adulto se vuelve niño y el chico un grande. Hay para todos los gustos. La ciencia, la historia y la experiencia misma de ser paleontólogo por un día, para los más pequeños, que munidos de casco, chaleco y herramientas, pueden buscar en un arenero gigante restos fósiles de dinosaurios. Se aprende todo aquí. Pero la razón fundamental de su existencia es que si durante 90 años el dinosaurio carnívoro más grande del mundo fue el Tyrannosaurus Rex, descubierto en los EE.UU, a principios del siglo XX, en 1993, la Argentina les sacó ese récord. Fue cuando Rubén Carolini halló los restos de un dino que habría medido 13 metros de longitud y casi cinco metros de altura hasta la cadera. Casi completo el esqueleto, faltaron apenas huesos del cráneo, de las manos y de los pies. Pero fue hasta hoy, el más grande y se llama
Giganotosaurus Carolini (Giga: gigante, noto: sur, saurus: lagarto o reptil, y carolini en honor a su descubridor). En cada sala del museo se recorre la prehistoria. Su réplica exacta está en otras salas del museo y en la sala 3 se encuentran también el Carnotaurus Sastrei (hallado en Chubut) y el Neuquensaurus Australis, un herbívoro localizado en territorio neuquino. La sala 4 reproduce el ambiente donde vivían estos monstruos y hasta el brazo de un gigantesco dinosaurio saurópodo hallado cerquita de El Chocón. Reptiles, tortugas, cocodrilos, lagartos, invertebrados, troncos fósiles y muestras geológicas son parte de este mundo que al natural se puede ver en forma de huellas, impresiones que se llaman “icnitas”. Son 230 millones de años ahí, al alcance de la vista. Pues una pasarela montada exclusivamente para verlas y preservarlas permite acceder lo más cerca posible de estas pisadas reales, nada que ver con las pintadas en la ruta y el camino de ingreso al museo. Son fascinantes, si lo suyo es el mundo dino. Y si es por la historia del planeta, también. La existencia de estos seres se extendió durante un período de 165 millones de años, desde su origen, hace 230, hasta su abrupta extinción (salvo las aves, que se presume descienden de los dinosaurios carnívoros), hace 65 millones de años. Y las huellas, son uno de los hallazgos que fascina a todos. Están en los alrededores de la villa y del lago, con sus rocas aflorantes que datan de unos 99 a 93 millones de años. Los estudios comenzaron en 1987 con los investigadores del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional del Comahue. Es que muchas veces quedan huellas de los animales y de las plantas en el sedimento blando y su impresión se llama “molde negativo”. Pero ha sucedido que otro sedimento posterior avanza y rellena estas huellas y cuando endurece se obtiene un “molde positivo”. Las huellas del Chocón, en las costa del lago, son negativas, están hundidas, son la impresión tal cual de lo que dejó un dino cuando pasó caminando por allí, cien millones de años atrás.
La Ruta de los Dinosaurios, sobre la Cuenca neuquina, ubicada en la confluencia de los ríos Limay y Neuquén que integran un conjunto de capas geológicas que registran entre 70 y 110 millones de años del planeta y el Valle de los Dinosaurios en El Chocón, junto con el Museo Carmen Funes de Plaza Huincul y el yacimiento paleontológico del lago Los Barreales, donde está una de las mejores excavaciones de Sudamérica, atrapan a los apasionados de los rastros y huellas que nos dejó como patrimonio la naturaleza.

MAS INFO:
www.neuquentur.gov.ar
www.chocon.gov.ar