Por Leandro Vesco

Se podría decir que una sería el remedio para la enfermedad que causa la otra, lo cierto es que ambas empresas producen químicos y medicina que son muy cuestionables para la salud y el medio ambiente del hombre sobre su vida en la tierra. Hace unas horas atrás, Bayer ofreció pagar 62.000 Millones de dólores para adquirir el control total de Monsanto.

La adquisición de Monsanto sería una oportunidad interesante para crear un líder mundial de la agricultura”, dijo Werner Baumann, CEO de Bayer. La disputa es sobre las semillas y en definitiva sobre los alimentos que los humanos consumirán en los próximos años. De concretarse esa compra estaría muy en claro que la biotecnología asumiría un control central en la agroindistria de las próximas décadas. 

Si antes las semillas se creaban en los laboratorios de Monsanto, ahora las harán en los de Bayer, con una salvedad. Bayer es una de las marcas con mayor imágen positiva entre las sociedades de los países emergentes. “Si es Bayer es Bueno”, reza el slogan que ha penetrado las fronteras de todos nuestros países desde hace más de un siglo

Roundup es el agrotóxico estrella de Monsanto que tiene el polémico glifosato, causante de miles de muertes y contaminante del medio ambiente. Las semillas transgénicas como Intacta o Xtend se venden en combo con este pesticida, quiene es el encargado de eleminar insectos y malezas, pero no así a la soja de Monsanto, que es inmune al propio veneno que produce la empresa. 

Monsanto últimamente ha tenido serios obstáculos que le han impedido su expansión global. La Unión Europa anuló la autorización que permitía el uso de glifosato en la eurozona y en nuestro país, uno de los principales productores de soja en el mundo, el gobierno acabó de prohibirle que cobre regalías por el uso de sus semilllas. El año pasado intentó comprar Syngenta, su principal competidora, pero fracasó en el intento. Muy pronto los chinos vieron una oportunidad y la están comprando en estas semanas. Por su parte Dow y Dupont, las dos compañías menores en este rubro se fusionaron, atomizando el mercado. Bayer y Monsanto quedaron en una mala posición frente a nuevos competidores sedientos de producir semillas sintéticas y pesticidas. 

Bayer asimismo tiene su propía división agroindistrial y su CEO Werner Baumann asuminó su cargo con una agenda de objetivos que incluye la expansión de productos agrotóxicos y semillas transgénicas para el próximo lustro, con la compra de Monsanto los pesticidas y los alimentos trans estarían en manos de una sola empresa, Bayer. El panorama mundial cambiaría radicalmente, de hacerse la compra, una sola compañía pasaría a fabricar desde aspirinas, semillas transgénicas y hasta los más contaminantes pesticidas del mundo.

Monsanto nos impresiona desde hace tiempo y compartimos la convicción de que a través de un negocio integrado puede surgir un considerable valor para los accionistas de ambas empresas“, concluye el CEO de Bayer. Un grupo reducido de personas en el mundo está negociando cómo alimentarán al hombre, lo negocian entre tubos de ensayo, computadoras y contadores. La naturaleza, queda afuera de esta disputa.