Por Matilde Moyano

Una gran cantidad de emprendedores del país busca redefinir las reglas de andar en bicicleta. En el Concurso Nacional de Innovaciones celebrado recientemente en la Usina del Arte, encontramos un interminable abanico de posibilidades: Bicicletas de diseño, plegables, eléctricas, una “mini bici de bolsillo”, otra que transforma la energía mecánica en eléctrica, una bici para dos personas y hasta una “media bici”.

Todos sabemos que la bicicleta además de no generar residuo al medio ambiente le hace bien a las personas, elimina la contaminación sonora y reduce el tráfico”, expresó el Diseñador Industrial Gastón Sánchez Sarmiento (26), uno de los creadores de Runner Cycles, bicicletas de diseño fabricadas con ‘cromoly’, en diálogo con El Federal.

Se trata de “un material nuevo que se usa mucho en la industria aeronáutica y con el que también se hacen por ejemplo las jaulas de los autos de rally, una aleación de acero con cromo”, explicó el emprendedor oriundo de Córdoba, quien junto a Jonas Guereta (24) y David Corredor (27) investigaron cómo afecta la industria de la bicicleta al medio ambiente según tres variables:

Cuánto contamina al ser producida, cuánto es su vida últil (es decir cuándo generará un residuo), y la cantidad que se vende, la “vendibilidad”. “Si vos tenés una bici que no contamina nada y que tiene una vida útil de 5 mil años, pero no te la compra nadie, no tiene sentido”, dijo Gastón con respecto a este material que se utilizó en los años 60 para fabricar bicis “que hasta el día de hoy siguen funcionando”. La diferencia con estas bicis nuevas es que “el material no es tanto más liviano que el acero, el peso específico es bastante parecido, pero es tanto más duro que permite eliminar material, es decir, se usa mucho menos material. La pared del caño es de 9 décimas, muy finita”.

Y a la hora de compararlo con el aluminio, que es el material más común para hacer bicis, el emprendedor detalló que el cromoly es mucho más rígido y resistente, y que “las bicis de aluminio suelen ser un caño bastante grueso, con soldaduras re grandes, a diferencia de las nuestras, que ni se ven”. El costo de una de estas nuevas bicis urbanas, si la armamos con componentes de gama media alta, es similar a una bici de aluminio de baja calidad, que puede costar unos 25 mil pesos.

Los chicos de Runner Cycles quieren “que la gente se mueva en bici no solamente para ir a trabajar, también para ir a tomarse una cerveza, a juntarse con los amigos”, y que la movilidad urbana en bicicleta se convierta en un modo de vida.