La Fundación Cullunche denunció una matanza de cóndores en zonas rurales de la provincia de Mendoza ocasionada por el uso indiscriminado de agrotóxicos. Se trata de una organización que responsabiliza a puesteros por poner en las fincas cebos envenenados con carbofurán, un peligroso pesticida al que algunos ganaderos le encontraron una “nueva” función: eliminar animales predadores como zorros y pumas, pero que afecta a los cóndores que bajan de las alturas para alimentarse de estos, ya que son aves carroñeras.

Jennifer Ibarra, presidenta de dicha fundación, aseguró que en lo que va del año ya se encontraron muertas 32 de estas aves en el país, de las cuales una gran parte son del centro-sur de Mendoza. El primero fue encontrado en El Salto (Potrerillos) y después aparecieron uno en Uspallata y dos más en Malargüe (en Las Loicas y cerca de la Payunia).

El carbofurán (Furadán) es un pesticida que utiliza la agricultura argentina, extremadamente tóxico para peces, aves y abejas, sin embargo está prohibido en Europa desde 2008 y en vías de prohibición en Estados Unidos, debido a la gran cantidad de muertes e intoxicaciones agudas en personas y animales en todo el mundo. En América Latina aún estamos lejos de que esto ocurra. En Argentina se vende como pan”, explicó la activista.

La representante indicó que se enviaron muestras a Buenos Aires, tomadas por la Secretaría de Ambiente y la Fundación Bio Andina, las cuales arrojaron la presencia de carbofurán en el contenido estomacal y del buche de los animales.

“Fundación Cullunche viene desde el año pasado enviando notas y realizando denuncias por el mal uso y abuso de agrotóxicos en la provincia y no ha obtenido hasta el momento respuestas concretas y satisfactorias. Lo que está ocurriendo en Mendoza es terrible y es pasmosa la inacción de los entes que tienen que cuidarnos, como Irrigación, Aguas Mendocinas, Iscamen, Ministerio de Salud y la misma Secretaría de Ambiente. Queremos que se reúnan a trabajar en conjunto”, declaró a medios locales Ibarra, y agregó que el riesgo potencial no es tan sólo para los animales sino para las personas ya que el carbofurán es un peligro latente para la fauna, el medio ambiente, el agua y los alimentos.

La Fundación afirmó que visualizó en fincas de Tupungato, Lavalle y San Martín gran cantidad de bidones de agrotóxicos mal acondicionados y tirados en los cultivos.