La crueldad del hombre hacia los animales no tiene límites, todavía en el país se siguen produciendo riñas de gallo, carreras de galgo y caballos, en estos últimos dos casos la sombra de la inyección de estimulantes para mejorar la performance de los animales sobrevuela siempre estos eventos ilegales. Esta vez sucedió en Misiones, el domingo pasado, luego de finalizar una carrera de caballos, cayeron muertos tres equinos, ONG´s vinculadas a la protección animal denuncian que fueron estimulados químicamente. La carrera fue auspiciada por el gobierno.

Asociaciones proteccionistas de animales se presentaron ante la Fiscalía Penal de Posadas para que se investigue los hechos que determinaron la muerte de tres caballos en el Hipódromo General Belgrano de la capital misionera.

El Instituto Provincial de Loterías y Casinos Sociedad del Estado, cuyo titular Eduardo Torres -hoy en la mira de la Justicia- fue quien auspició la Copa Challenger, quien tuvo como ganador al caballo “Cambá Porá”, propiedad de Torres. El medio digital Misiones Cuatro ha investigado el oscuro mundo de las carreras de caballo en la provincia, espectáculos que tienen fuertes vinculaciones con el mundo de la política.

La Ley Nacional 14.336 determina la prohibición del maltrato animal en todo el país. La ONG El Refugio, Adoptame Misiones y Autoconvocados por la Vida se han unido para ser querellantes ante este nuevo hecho que tiene como tristes protagonistas a tres caballos que corrieron dopados y  que al finalizar la carrera, murieron. Se sospecha que los tres caballos fueron inyectados con estimulantes para potenciar su rendimiento. La Ley nacional es muy estricta en esto, sino se persiguen fines terapéuticos, está prohibido inyectarle cualquier medicamento a los animales.

El titular de Loterias y Casinos, que representa al Estado provincial, y que auspició y autorizó esta carrera no ha emitido una sola declaración. Esta copa no está dentro del fixture oficial del turf nacional, por lo tanto está exenta de controles antidoping, tampoco se aseguran medidas de protección animal. Las drogas que se le inyectan a los caballos son esteroides que le producen un acelere en el ritmo cardíaco, hasta provocarle la muerte.