Por Leandro Vesco

¿Es posible ponerle un precio a la contaminación de un río? ¿Se puede medir con valores monetarios el envenenamiento de un recurso natural como el agua? El gobierno de San Juan le puso valor y multó a la empresa Argentina Gold, subsidiaria de la canadiense Barrick Gold, a pagar 145 millones de pesos al comprobar que fueron contaminados con agua cianurada los cauces de tres ríos. En la vereda opuesta, la ONG Greenpeace pide que la Mina Veladero cierre y cesen las actividades mineras en la región.

El anuncio de la multa fue comunicado por el Gobernador Sergio Uñac aplicado a través de una resolución del Ministro de Minería, Alberto Hensell, como producto de un sumario administrativo. Pero a pesar de esto, la empresa puede continuar trabajando con total normalidad.

Uñac argumentó que la medida se tomó porque Barrick incurrió en “incumplimientos a expresas instrucciones del Código de Minería, tales como acciones tendientes a garantizar reglas de seguridad, la obligación de cumplir con planes de contingencia, monitoreo, control , análisis, información, reporte a la autoridad y también alerta temprana”.

La multa a la minera se conoció después de que el juez que investiga el incidente ambiental, Pablo Oritja, procesara a nueve empleados jerárquicos de la empresa por negligencia e impericia, al dejar que mas de un millón de litros de agua cianurada se vertiera a los ríos Potrerillos, Las Taguas y La Palca, en el departamento Iglesia.

El derrame se produjo porque una compuerta, que debía estar cerrada, había sido dejada abierta durante seis días, antes de que una válvula se rompiera y derramara el líquido cianurado.

La empresa primero negó la fuga, horas después dijo que eran 1200 litros, luego 120.000 y finalmente reconoció que eran 1.220.000 los litros de solución cianurada vertidas. La postura del gobierno de San Juan es mostrarse firme al aplicar la Ley, pero por un lado jamás cuestionar la actividad minera, que a ciencia cierta fue la que causó el daño ambiental. 

Uñac dejó muy en claro que “la autoridad minera ha reunido las pruebas que respaldan los cargos formulados” y que “las sanciones aplicadas, son las que prevé el Código de Minería para estos casos”. A pesar de todo, la declaración que más preocupa es precisamente la que hizo al referirse a la cuestionada actividad. “Con esto estamos protegiendo el desarrollo de la actividad minera en la provincia de San Juan, hay leyes que cumplir y normas a los que nos atenemos el gobierno y la empresa, y debemos hacer el esfuerzo de cumplir estrictamente con lo reglamentado”.

Al conocerse la multa y el fallo del Juez Ortija en referencia de que el derrame contaminó tres ríos, Greenpeace emitió un comunicado en donde expresa que: “La prueba de que hubo contaminación debería llevar a la clausura inmediata del emprendimiento

Las autoridades tienen la oportunidad histórica de aplicar la ley correctamente y cerrar un proyecto que daña el ambiente, que debería haber sido clausurado también por estar en área protegida por la Ley Nacional de Glaciares”, en el mismo parte se hace referencia a que se deben suspender las actividades mineras de la zona por encontrarse incluidás en el área protegida de la Reserva San Guillermo, declara biósfera por la Unesco.

Para muchos la cifra de la multa significará abultada, pero sin embargo, para Barrick Gold es un pasaporte para continuar trabajando con total impunidad. Según los informes financieros a los que se pueden acceder, la minera canadiense cerró el año pasado con una ganancia de 14.000 millones de dólores en todo el mundo. Por la explotación de la Mina Veladero facturó 1397 millones de dólares. La multa aplicada por San Juan es apenas un vuelto, si se tiene en cuenta las ganancias que saco extrayendo los recursos naturales sanjuaninos y que ese agua contaminada de los tres ríos causó y provocará daños irreparables en el ambiente y en la salud de los pobladores.