La justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en un corto proceso judicial, condenó a la empresa de las Líneas 104 y 129 por derramar sustancias hidrocarburadas en la vía publica en la Terminal de Once.

La empresa deberá pagar $20.000 por contaminar el medio ambiente. El juicio sienta un importante precedente para futuras denuncias que podrían producirse debido a la constante emisión de gases tóxicos de los micros, en especial las unidades viejas suelen emanar grandes cantidad de gases en la vía público o algunas, vierten combustible en la calle.

La causa se inició por la denuncia realizada por una vecina cuando transitaba por la calle Bartolomé Mitre al 1300 junto a su pequeño sobrino, quien resbaló al pisar un charco con un líquido aceitoso y cayó al suelo quedando con las manos manchadas de esta sustancia.

En un juicio de los conocidos como “abreviadso”, el Juez Pablo Cruz Casas, titular del Juzgado N° 10 en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires resolvió condenar al encargado de la Terminal Once de las líneas 104 y 129 y a la empresa que explota estas dos líneas interurbanas de transporte público. La empresa deberá pagar $20.000 de multa por ser responsable de “arrojar sustancias insalubres o cosas dañinas en lugares públicos

Para llegar a esta sentencia, en  momentos de producirse la denuncia por parte de la vecina, personal de la Policia Metropolitana, con miembros de la Dirección General de Control Ambiental y de la Dirección General de Fiscalización y Control corroboraron que la sustancia vertida por las unidades de las líneas 104 y 129 “eran líquidos de textura y olores similares al de los hidrocarburos, los cuales eran volcados directamente al sistema fluvial