El Juez Salas dictó una resolución que obliga al jefe comunal de la ciudad bonaerense de Mar Chiquita, Carlos Ronda, deberá pagar una multa de 3000 pesos por cada día de retardo hasta que no se llevan adelante acciones que importen el funcionamiento efectivo del comité de gestión de la reserva biosfera, por medio de plenarias y el sometimiento de las acciones desplegadas, en la medida que involucren a la reserva de biosfera parque atlántico Mar Chiquita.

Desde la asamblea de vecinos que dicen “No a la urbanización del humedal”, exigen que el Intendente “cumpla con la orden judicial y adopte medidas urgentes tendientes a proteger la Reserva, evitar mayores daños y no efectuar acciones que vayan en contra de la misma como ser la sanción y promulgación de la Ord. 04/19 por la cual autorizó la ejecución del barrio privado “Lagos del Mar”.

Además desde la asamblea “Salvemos nuestra albúferea” sostienen que “Ante el grave incumplimiento y desobediencia a la orden judicial en que está incurriendo el Intendente Carlos Ronda, se presentará la denuncia por desobediencia e incumplimiento de sus deberes de funcionario público, solicitando además se lo inhabilite para ocupar cargos públicos”.

Las consecuencias de construir un barrio privado en medio de los humedales. La Universidad Nacional de Mar del Plata indicó en un informe que el emprendimiento de urbanización denominado “Lagos del Mar” generará efectos negativos como: Aumento de riesgo de inundaciones por perturbación de los humedales (relleno, elevación de cotas, impermeabilización, compactación); Eliminación, reducción y fragmentación del pastizal pampeano; Alteración de la calidad y cantidad de aguas, tanto subterráneas como superficiales.

En Marzo de 2018, el Juez actuante en la cautelar dispuso (entre otras cuestiones) que el Municipio efectúe el monitoreo de toda el área de Reserva para evaluar el impacto ambiental, trabajo que no ha realizado. El pasado martes 22 de enero de 2019 el Concejo Deliberante marchiquitense aprobó la Ordenanza que asigna zonificación extraurbana, “cosa que consideramos improcedente sin el informe y la Declaración de Impacto Ambiental que el Juez exige”, aclaran los vecinos.

“Consideramos un precedente nefasto la autorización de este tipo de emprendimientos inmobiliarios en áreas de Reserva Natural, porque abren la puerta para la multiplicación de los mismos en un espacio destinado a fin de preservar la biodiversidad y proteger ambientes de vital importancia para el desarrollo humano”, piden los vecinos de Mar Chiquita.