“Andy”, la leona que a fin de 2007 tuvo tres cachorros y que se convirtió en la primera en su especie que se reprodujo en el Zoológico de La Plata, falleció ayer en el predio del Bosque, con 14 años, a causa de una hemorragia interna producida por una fisura que a su vez le originó una infección uterina.

La leona había llegado a La Plata en 2005 proveniente del Zoológico de Luján. Hasta ahora, el animal no había manifestado ningún signo de malestar físico ni mostraba anomalía alguna en su comportamiento.

En diciembre de 2007 la leona dio a luz tres crías: Carolina, Betina y Max, cuyo padre era Nico, otro de los felinos que albergaba el Zoo. Se trató de un nacimiento inédito, ya que era la primera vez que la especie se reproducía en el parque del bosque platense.

Tras su muerte, el cuerpo de veterinarios del zoo practicó una autopsia y los especialistas confirmaron que el deceso de la leona se había producido por una hemorragia tras fisurarse el útero como consecuencia de un cuadro de piometra asintomática. Esa enfermedad, según se explicó, es frecuente entre los felinos salvajes de gran porte, que la contraen por una infección en el útero y la acumulación de secreciones en su interior.

Según lo evaluado por el equipo de veterinarios, es posible que en los últimos días, mientras el animal corría o saltaba, sufrió una rajadura en la matriz justamente por el estado delicado en que se encontraba el órgano.

El fallecimiento de “Andy” causó consternación entre los integrantes (personal y directivos) del paseo del Bosque, quienes viven ya con preocupación la condición de salud que enfrenta desde hace unos meses la elefanta Pelusa.

De acuerdo a las estadísticas suministradas desde el Zoo local, la expectativa de vida de los leones puede alcanzar -en sus hábitats- un poco más de 20 años. Pero la mayoría de los ejemplares de la especie, se remarcó, “tiende a vivir, en promedio, entre 13 y 15 años”.

“Estamos muy apenados. Venimos trabajando intensamente en estos últimos 15 meses para poder reconvertir este Zoológico en un bioparque, para el cuidado y la protección de las especies”, declaró a medios locales el director del Zoológico, Diego Brutti.

En este contexto, el funcionario detalló que “hemos dado importantes avances: se logró liberar en hábitats abiertos a un búfalo, un ciervo dama, dos lémures, y estamos trabajando para que la elefanta Pelusa después de 50 años vuelva a vivir en manada, pero en este largo camino también nos topamos con la triste realidad de que estos animales han vivido varias décadas en cautiverio y más allá de nuestra voluntad, los cambios no podemos hacerlos de un día para el otro”.