El Wiñoy Xipantu no es el año nuevo mapuche, sino que es la renovación del ciclo en todo el hemisferio sur y, como parte de ese territorio, Neuquén, Sudamérica y parte del sur del mundo celebra la renovación del año“, explicó Leftwaro (Lautaro) Nawel y agregó que “es una celebración intercultural y a través de los años ya se ha hecho un punto de encuentro para que se entienda por qué el pueblo mapuche hoy está cada vez más fortaleciéndose“, señaló.

Con la participación de organizaciones de Derechos Humanos, gremios, entidades sociales y vecinos de la zona, se realizó esta celebración que recibe la vuelta del ciclo “creando un espacio de convivencia intercultural donde las organizaciones hermanas, vecinas y vecinos son invitado a compartir y comprometernos con el espacio territorial que nos contiene y nos da vida, expresaron integrantes de la organización de la ceremonia.

La ceremonia se realizó alrededor del rehue (lugar sagrado) en el que se depositaron semillas y plantas con invocaciones a partir del sonido de trutrucas y kultrunes, instrumentos típicos de la música mapuche.

Aylin Piren señaló que se trata de “respetar los ciclos naturales de este espacio natural, de este hemisferio sur porque en este momento estamos recibiendo todo el newen (energía) de este ciclo“.

Nawel manifestó el deseo de que el año próximo se decrete feriado provincial el 24 de junio y que se oficialice el mapudungum (idioma mapuche) en el año de las lenguas indígenas en el mundo declarado por Naciones Unidas.