Con el fin de demostrar las “capacidades de la discapacidad”, niños con capacidades diferentes recorren escuelas rurales de todo el país buscando la integración a través de la promoción de la solidaridad, la colaboración y el amor. El objetivo es unir con estos valores desde Jujuy hasta la Base Marambio.

Esta idea se inició a comienzo del año pasado. Miembros del Centro de Actividades Educativas Camino (Caec) soñaron en grande, cuando pensaron en un proyecto que uniera todo el país. “Queríamos compartir nuestras experiencias con chicos de todos lados”, comenta el fundador de la Institución, Marcelo de Luca.

“Con este proyecto, al igual que con los que emprendimos años anteriores buscamos la integración social de personas con una discapacidad a la estructura de la sociedad a través de procesos de sociabilizacion”, comenta De Luca.

Este Centro atiende a mas de cien niños y jóvenes “con discapacidades mentales, nos organizamos durante meses y vamos preparando grupos para las distintos viajes así todos lo que quieren pueden participar de esta experiencia”. En estos días están en Esperanza (Santa Fe), realizando actividades y un mural con una escuela de la ciudad santafesina.

El proyecto del Caec tiene dos pilares fundamentales: “Cubrir la necesidad de la escuelita rural que se visita, con la idea que los chicos salgan del lugar en el que son juzgados a ser protagonistas, pasan a cubrir la necesidad de otro, de un par; y por otro lado también se busca potenciar las capacidades mas allá de su discapacidad, es decir se fortalecen otro tipo de valores que surgen como la solidaridad, la empatía, la capacidad de vinculación, hacerse amigo de un desconocido en poco tiempo”, detalle De Luca.

“Con este proyecto mostramos las capacidades que tienen los chicos a través de todo el país, ademas de colaborar con las escuelas que visitamos”, sostiene Gisela Jove,  una de las maestras que acompaña a las chicos en los viajes.

Es un orgullo poder mostrar un paradigma distinto, una mirada diferente sobre la discapacidad, en estos talleres se nota la integración de los chicos, te das cuenta cuando se ponen a jugar solos sin la intervención de un adulto, los ayuda a sociabilizar mucho mas rápido. Es un placer viajar con ellos”, sostiene la maestra quien se entusiasma cuando comenta que mañana ya dejarán Santa Fe para irse a otra escuela de Entre Ríos y luego bajaran hasta Vicente López (Buenos Aires), donde el Centro tiene su Sede.

Ya llevan recorridas 11 escuelas rurales de la frontera de Argentina y Bolivia, “El objetivo es terminar este año en la Escuela 38 de Base Marambio” donde no hay necesidades materiales, pero si la de compartir momentos y vivencias con otros hermanos argentinos.