Los animales tienen una capacidad auditiva superior a la de los humanos, pueden escuchar sonidos que para nosotros son imperceptibles. Los estruendos de la pirotecnia les ocasionan taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y en algunos casos la muerte.

Diversas organizaciones proteccionistas se unieron para concientizar sobre la necesidad de celebrar en estas fiestas sin dañar a otros. SinZoo, Animal Libre y Loreanne, iniciaron acciones como una petición en Change.org y la divulgación de folletos informativos.

Es importante saber también que la pirotecnia hace daño a las personas con autismo, que tienen hipersensibilidad y escuchan potenciado cualquier sonido, por lo cual sufren pánico con cada estruendo. Así como también a los ancianos, los bebés y los enfermos en hospitales.

Año tras año, crece la conciencia sobre el daño que ocasiona de la pirotecnia. Podemos citar como ejemplo que este año, por primera vez en la historia del Festival de Doma y Folklore de Jesus María en Córdoba, los tradicionales shows de fuegos artificiales que caracterizaban las aperturas serán reemplazados por una puesta de láser, sonido y pantallas especiales, para preservar la salud de los caballos y de las personas. Una propuesta que costó cinco millones de pesos de inversión.

Actualmente la organización Loreanne le exige al intendente de Vicente López, Jorge Macri, que suspenda el show de fuegos artificiales programado, ya que la Reserva Ecológica de Vicente López se encuentra a solo 3 kilómetros, y el año pasado murieron a causa de la pirotecnia centenas de aves.