El Ministro de Transporte Guillermo Dietrich en el reciente Foro de Negocios y Inversión dejó en claro que el gobierno nacional no apostará a expandir la red ferroviaria en un país donde por las enormes distancias, sería el medio ideal de transporte. El programa del gobierno es atraer inversores para que se hagan cargo de los ramales que parten desde Bueno Aires a Córdona, Rosario, Mar del Plata y Tucumán, los demás servicios serán transferidos a las provincias. Hasta próximo aviso no hay planes de recuperar y revalorizar la red ferroviaria nacional.

El plan del gobierno es vender a inversores privados estos ramales para asegurar estas rutas y su funcionalidad, pero esto significa que el Estado ya no será responsable de administrar y regular estos servicios. El ministro de Transporte expuso este proyecto en el Foro de Negocios, haciendo foco en los ramales que tienen a Buenos Aires como principal destino.

Oficialmente de esta forma, se termina la idea de expansión ferroviaria en nuestro país. Esto ya lo había anticipado al Senado, el Jefe de Gabinete Marcos Peña cuando aseguró que por el momento se daban de baja todos los proyectos para crear nuevos servicios interurbanos.

Con un país en cuya superficie podrían caber varios países, las épocas de crecimiento siempre estuvieron ligadas con ramales activos ferroviarios. El tren le dio a nuestro país la posibilidad no sólo del progreso sino la de crear federalismo. Provincias conectadas significaron pueblos comunicados. El cierre de los ramales fue un tiro de gracia para las pequeñas comunidades. Toda la producción se encareció porque se apostó por el asfalto y las rutas, siempre alejadas de los caminos reales, es decir, de las localidades del interior.

El tren es pedido por todo el país, pero a la tímida reactivación que se vivió en los últimos años, muy contaminada por anuncios políticos, estaba todavía la esperanza de que este nuevo gobierno tuviera deseos de recuperar las vías, pero el Ministro de Transporte selló esta quimera nacional.

Las provincias, que han recibido los trenes que antes eran del Estado Nacional, poco pueden hacer con sus magros presupuestos, tal es el caso de los servicios provinciales de Chaco y Entre Ríos. De esta forma, la suerte está echada, sin expansión ferroviaria, la única posibilidad de viajar para los argentinos está limitada a aquellos ciudadanos que tengan auto o que puedan pagar un ticket aéreo.