El hallazgo ocurrió en el marco de un trabajo de revisión desarrollado en conjunto con grupos de científicos de Brasil y Uruguay. La especie fue descripta por investigadores del CONICET en el Instituto de Biología Subtropical de Misiones y del MACN.

Cuando iniciaron la revisión taxonómica del género, los investigadores advirtieron diferencias sustanciales que hacían sospechar que en la zona de estudio podrían existir especies no descritas.Nos centramos en el grupo uruguayus, que pertenece al clado ruber y que hasta entonces sólo tenía dos especies conocidas. Una de ellas, S. pinima, era considerada endémica del estado de Minas Gerais, en Brasil y no existían datos acerca de ella desde su descripción original en la década del 70, pero a través de la colaboración con grupos de Brasil, pudimos acceder a nuevos registros del año 2016 que nos permitieron estudiar sus cantos, patrones de coloración y morfología”, explica el investigador adjunto del CONICET en el Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET – UNaM), Diego Baldo.

El canto de las ranas cumple un rol clave en la comunicación y particularmente en la reproducción, ya que los machos lo utilizan para atraer a las hembras a los sitios de cría. Éste fue uno de los aspectos que permitió llegar a la conclusión de que se encontraban frente a una especie que era desconocida para la ciencia.

Para estudiar los cantos nupciales, los biólogos van al campo en temporada reproductiva y graban los sonidos con equipos especiales, que luego son procesados mediante programas informáticos que permiten analizar distintos parámetros acústicos y temporales.Aunque algunas veces esas variaciones son muy sutiles, en este caso fue bastante sencillo determinar que se trataba una nueva especie porque las diferencias son claramente distinguibles, incluso para el oído humano”, explica Baldo, primer autor del trabajo, del que también participaron investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN, CONICET).

Además de la diferencia en el canto, la nueva especie también presenta diferencias en su morfología externa e interna, con notables variaciones de sus esqueletos. Al momento de nombrar a la nueva especie, los investigadores decidieron homenajear a Fontanarrosa, por su importancia en la cultura argentina. “Su obra está centrada en la ruralidad y siempre tiene muy presente elementos de la naturaleza, haciendo incluso referencia al canto de los anfibios”, señala Baldo.