Las casas container se han constituido en una innovación constructiva en los últimos años. Hasta el momento, no había en la provincia de Buenos Aires referencias conocidas de personas o empresas que se dedicaran a esta actividad, a excepción de la firma Istilart, que preparó algunas para un obrador ubicado en el Yacimiento Vaca Muerta.

Sin embargo, un joven creativo y emprendedor de Tres Arroyos (Buenos Aires), Francisco Zurita, tomó nota de algunos modelos existentes, recolectó materiales e ideas, los puso en práctica y tiene casi listo un modelo de vivienda de este tipo, pensado más bien para el descanso en zona costera. En diálogo con prensa local, Zurita cuenta pormenores de su idea.

¿Cómo te decidiste a construir una casa a partir de un container?
La idea partió de una necesidad personal de construirme una vivienda, pero como los costos a la hora de encarar algo tradicional son elevados (y como tampoco contaba con un terreno), pensé en esta alternativa, que me resultaba más fácil incluso desde el punto de vista de la mano de obra. Por eso la realicé a mi gusto. Sin embargo, después comencé a soñar con la posibilidad de que el diseño gustara y pudiera funcionar para la venta. 

¿Dónde conseguiste el container?
Lo compré en Tandil, y provenía del puerto de Buenos Aires. Mide 6 metros de largo por 2,30 aproximadamente de ancho y 2,30 de altura. Su estructura es de chapa estampada, muy fuerte y resistente. Su base cuenta con perfiles U cada 25 centímetros, y soporta 30 mil kilos de peso.

¿De qué manera la armaste?
Está armada como una suerte de “casa de playa”, pensada para quedar fija en un lugar. Su capacidad no excede las dos personas. Lógicamente que se puede trasladar hasta donde se solicite con un transporte pesado, luego se baja con una grúa y allí se instala.

¿Cuenta con sistemas aptos para los servicios básicos?
Vale aclarar que no se trata de una casilla rodante, como podrían pensar algunos; no cuenta con depósito sanitario, sino que está preparada para desagotar a un pozo o cloaca. Por otra parte, dispone de artefactos aptos para recibir suministro de agua y de corriente, como cualquier vivienda tradicional.
En cuanto a la parte eléctrica, la casa cuenta con teclas de luz, tomacorriente, apliques e iluminación. Un amigo me ayudó con el cableado, y el resto lo hice yo. Respecto al agua, también recibí una mano para instalar los caños principales de termofusión, y luego me encargué de revestirlos.
Lo único que no tiene es instalación de gas, porque insisto en que el concepto es compatible con una vivienda de playa, de descanso, en la que una garrafa podría llegar a ser incómoda o peligrosa. En función de eso me pareció que con la electricidad y el agua bastaba; instalé un termotanque eléctrico, un anafe en la cocina y un aire acondicionado tipo Split para regular la temperatura interior. Por lo demás, se trata de una estructura segura, firme y resguardada de problemas como el de la humedad.

¿Qué comodidades tiene la casa?
Las paredes de la estructura están revestidas con Fibrofácil de 9 milímetros y también se colocó aislante. En cuanto a las dependencias, la cocina dispone de una mesada de acero que también puede utilizarse como mesa, un anafe eléctrico, grifería monocomando, dos sillas de diseño moderno y un bajomesada de melamina, y da a un ventanal grande corredizo con abertura de aluminio, al que conviene adosarle una cortina para que el calor en el interior de la casa no sea excesivo. Por ese mismo motivo el techo lo pinté de color más claro, porque resulta notable la diferencia de temperatura por efecto de la radiación.
El baño está equipado con un inodoro clásico, con mochila de loza, un vanitory flotante muy bonito, y la ducha, que incluye una cabina, con la grifería tradicional. Por último, la vivienda tiene además un mueble con un sillón rebatible, y por sobre él se colocó una cama de dos plazas embutida (de medidas standard) que se puede desplegar.

¿La casa container está lista para estrenar?
Sí, solo me falta colocarle pequeños detalles, como los zócalos o el duchador del baño, pero el resto está concluido. Olvidé mencionar que el piso es de un parquet tipo sintético, muy agradable a la vista, y que la fachada cuenta con revestimiento de piedra a la vista e iluminación exterior. La posibilidad de crear esta casa container me ha permitido fusionar mi gusto por la construcción y mi apego a trabajar con materiales de hierro o chatarra. Mirando, aprendiendo y preguntando mucho, pienso que logré hacer algo parecido a lo que me había imaginado.