Malvinas Argetinas, localidad del centro de la provincia de Córdoba, había ganado una importante batalla ecológica: frenar un emprendimiento de la multinacional Monsanto, la mayor productora de semillas genéticamente modificadas (transgénicas) del mundo y una de las principales fabricantes de agroquímicos como el glifosato, sustancia declarada como posible cancerígena por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El fiscal de instrucción Víctor Chiapero ordenó que en el día de hoy se libere el bloqueo al ingreso de este predio de Monsanto ubicado allí. El funcionario expresó en el escrito que “los manifestantes que se encuentran allí acampando han obstruido, en diferentes situaciones, la libre circulación de vehículos particulares, de carga pesada, maquinarias agrícolas, personal de seguridad de la empresa Prosegur, habiendo construido para tal fin barricadas entorpeciendo de esta manera, el normal desarrollo de las actividades que debe realizar la empresa involucrada”.

La medida, fue enviada ayer, 30 de diciembre, sostiene que si no se permite el ingreso se procederá al despeje de manos de la fuerza pública en las próximas 24 horas, venciéndose el plazo hoy a las 12hs. Esto va en contra de la medida cautelar que rige desde enero de 2014 que impide que se continúe avanzando con la construcción de la planta hasta tanto no se realice otro estudio de impacto ambiental.

El Partido Obrero de Córdoba emitió un comunicado en el que rechazó la medida del fiscal, ya que esta “contradice el amparo de la Cámara 2° del Trabajo del 8 de enero de 2014 que declara inconstitucional la ordenanza 595 del Honorable Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas que da permiso para la instalación de Monsanto en dicha localidad”.

Además, “va en contra del dictamen de la Secretaría de Ambiente que rechazó el estudio de impacto ambiental en febrero de 2014”. Según el artículo 20 de la ley provincial de Convivencia Ambiental N° 10208 sancionada el 11 de junio, ninguna empresa a la que se le haya rechazado el estudio de impacto ambiental puede presentarlo nuevamente. Por lo tanto, Monsanto hace un año y medio que debería haberse retirado de Malvinas Argentinas”.

Denunciamos la clara jugada política que implica esta orden lanzada un 30 de diciembre en medio de la fiesta de Fin de Año y a punto de comenzar la feria judicial.Esta medida, claramente, va en detrimento de la salud de los ciudadanos y de todo tipo de democracia”.

Sobran argumentos para decir que la instalación de Monsanto es ilegal, y que esta empresa sólo trae contaminación, cáncer y pobreza. Recordemos que en 2016 una Corte Internacional de abogados y jueces evaluará la responsabilidad criminal potencial de Monsanto por los daños infringidos a la salud humana y el medio ambiente.

Si todavía no estás al tanto de las tragedias que ocasionó y ocasiona esta multinacional estadounidense, conocé la historia de Monsanto acá.