Por Leandro Vesco

“Tenemos las expectativas de que la minería siga siendo el eje del desarrollo de San Juan”, expresó el gobernador de San Juan Sergio Uñac, quien no pudo ocultar la alegría de cómo la provincia dejó de estar en sus manos para pasar a ser un brazo de Barrick Gold, quien, realizando movimientos por lo menos misteriosos consiguió que la justicia le permitiera abrir nuevamente la mina Veladero.

Vamos por partes y veremos cómo el poder de una empresa es mayor que la voluntad de un pueblo que eligió un gobernante que ha dejado de tener poder para transformarse en un engranaje más de una cadena de corrupción e impunidad. La semana pasada el Juez de Jáchal, Pablo Orija prorrogó por tiempo indeterminado la suspensión de la mina al comprobar, luego de leer un informe de la Policia Minera de San Juan que Barrick no había instalado sensores de cianuro en ríos y arroyos, como tampoco cámaras de seguridad. Estas exigencias las había pedido la Policía Minera para poder controlar la seguridad de la mina en forma remota.

Barrick, en primera instancia acató el fallo del Juez, pero aquí comienza el juego que más sabe hacer la minera: operar por debajo de la mesa. El dictamen que entendía que Barrick Gold había hecho todos los arreglos en la mina lo expresó la Jueza de Paz de Jáchal, Sivia Rodríguez, quien inmediatamente se tomó licencia por enfermedad. La primera pieza estaba movida, acto seguido, el juez de Jáchal Pablo Ortija se tomó licencia: ¿motivos? Nadie lo sabe. Las cartas estaban echadas, sólo había que poner un nuevo peón: Hugo Quiroga, Juez de Paz interino quien subrogó a Ortija y levantó la suspensión de la mina. Así fue cómo Barrick Gold actuó, con total y completa impunidad.

Veladero, de esta forma vuelve a estar abierta. Lo único que tuvo que hacer la empresa es mover un poco de tierra y poner unas bolsas de plástico para impedir, de forma precaria, que si llegara a existir otro derrame, al menos hubiera una pequeña línea de contención. La noticia fue tomada como un balde de agua fría para todos los jachaleros, quienes se movilizaron 170 kilómetros para pedir el cierre de la mina la semana pasada, cuando aún pensaban que estaban cerca de lograrlo.

La pieza teatral montada fue perfecta. El juez de Paz interino Hugo Quiroga, oyó los planteos de los fiscales Sohar Aballay, Fabrizio Médici y Daniel Guillén, designados por la Fiscalía General, quienes seguían al pie de la letra el guión de la empresa canadiense, al citar un estudio del Ministerio de Minería provincial que argumentaba que “Barrick ejecutó la totalidad de las tareas exigidas en el valle de lixiviación, donde tuvo lugar el incidente, incluida la presentación de un plan general de trabajo con medidas de seguridad”.

El gobernador de San Juan Sergio Uñac, y el Ministro de Minería, Alberto Hensell son los principales responsables de esta operación orquestada por Barrick. Una de las exigencias que la propia Policia Minera de la provincia le había pedido a Barrick, fue la de instalar sensores de cianuro y cámaras de seguridad, con estos dos elementos, la mina podía ser controlada desde fuera. Pero para Barrick Gold hubiera sido letal ya que hubiese quedado al descubierto su ilegal modo de operar. La mina hoy no tiene ninguna garantía ambiental ni seguridad para sus empleados.

Uñac fue incluso más lejos al afirmar que “Barrick cumplió con lo que se le pidió y los controles serán estrictos como tienen que ser. Tenemos las expectativas de que la minería siga siendo el eje del desarrollo de San Juan” El empleado de la empresa, el Ministro de Minería, comentó acerca de la apertura de la mina: “Es muy positivo, porque la mina vuelve a trabajar y la empresa vuelve a operar con sus trabajadores. Lo que vamos hacer de ahora en adelante, es mirar el correcto cumplimiento y seguir analizando las condiciones de seguridad”

Barrick Gold, en cambio, no mostró más que su verdadera cara, ya con su operación montada y exitosa, emitió un comunidado, que lo dice todo: “Nuestra visión es la generación de riqueza a través de la minería responsable, riqueza para nuestros propietarios, nuestra gente y los países y las comunidades con las que nos asociamos. Nuestro objetivo es ser la empresa minera líder enfocada en el oro, queremos aumentar nuestro flujo de caja por acción desarrollando y manejando activos de alta calidad mediante la asignación disciplinada de capital humano y financiero, además de la excelencia operativa”

Esta es la minería responsable que el gobierno nacional promueve para que trabaje en nuestro país.