El precio de la lana en el mercado internacional inició en las últimas semana un proceso de retroceso. La cotización se ubicó en torno de los 7.000 dólares por tonelada en el inicio de septiembre, pero se espera un precio menor para noviembre, cuando toman más fuerza las transacciones comerciales. Pero esa no es la peor noticia para los productores ovinos de la Patagonia. A las cenizas del volcán Puyehue se le suma ahora un proceso de sequía que amenaza con provocar aún mayores pérdidas. “El panorama es desolador ya que a la ceniza se le sumó, ahora, la sequía”, destacó el ministro de Producción de Río Negro, Daniel Lavayén, durante una recorrida por las regiones Sur y andina. La única solución es trasladar a la hacienda hacia la frontera con La Pampa y la provincia de Buenos Aires, pero, comentó Lavayén, “por la sequía no hay tantos establecimientos para llevar a los animales”. Por la cenizas, además, la lana esquilada está dando entre un 30 y 35 por ciento de rinde, cuando en el período de esquila anterior era entre el 65 y 70 por ciento, indicó Lavayén. Luis Sacco, productor de Viedma, confirmó esa baja en los rindes, aunque en su zona el panorama aún no es tan desolador. “El precio de esa lana, que fue afectada por la ceniza, será un 50 por ciento inferior”, destacó. Y agregó: “El bajo rinde está acompañado de una mala calidad porque la alimentación de los animales hace que la lana resulte quebradiza”. Sacco comentó que, por la sequía y las cenizas, los productores están recurriendo a la alimentación suplementaria. Lavayén confirmó que “se está repartiendo avena, fardo de pastos y pellets en la zona afectada por la sequía”. Con respecto a la mortandad de animales, Sacco dijo que, en su zona, “no se están registrando muertes”, pero que si durante octubre no llueve, “la actividad ganadera entrará en un estado crítico”. Frente a esta situación, el gobierno rionegrino está impulsando algunas beneficios para los productores, como subsidios y exenciones impositivas. Sacco, sobre este pedido, destacó que la zona ya cuenta con una prórroga del Impuesto a las Ganancias desde hace cuatro años. Es decir, ese beneficio existe desde el inicio de la sequía anterior. Sin embargo, consideró más importante implementar “alguna ayuda que le permita al productor afrontar el pago de sueldos y aportes patronales de sus trabajadores”. Desde la Sociedad Rural Argentina, en tanto, están promoviendo convenios de corresponsabilidad gremial que fomente la toma de mano de obra y la regionalidad del sistema. La entidad también propuso la eliminación de los derechos de exportación a la lana y a la carne ovina, que se encuentran entre el 5 y el 10 por ciento para la lana y en el 5 por ciento para la carne. Además de que considera necesario fomentar el consumo de carne ovina, a través de la tecnología de cortes para poder acceder a la existencia de otro tipo de crianza, como la invernada de ovinos