Salliqueló es uno de los partidos más pequeños de la provincia de Buenos Aires, pero desde comunidades pequeñas se gestan grandes ideas y cambios. Leticia Altuna y Marcelo Allivellatore son padres de un niño que sufre dislexia, que es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, desde la pequeña ciudad de Salliqueló difunden esta patología y luchan para que se apruebe en el país una Ley Nacional de Dislexia.

La dislexia es la dificultad de aprendizaje que afecta a la lectoescritura, es de carácter específico y persistente. Se da en personas que no presentan ningún handicap físico, motriz, visual o de cualquier otro tipo. Asimismo, las personas con dislexia tienen un desarrollo cognitivo normal o alto. Se trata de niños que se desarrollan normalmente en otros ámbitos y que no presentan ninguna dificultad en su desarrollo social e intelectual.

En psicología o psiquiatría se habla de dislexia cuando existe una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de una persona, sin que exista cualquier tipo de problema, ya sea sensorial, físico, motor o deficiencia educativa.

Leticia y Marcelo difunden en las redes sociales las características de esta patología, avences en el mundo y las distintas realidades que viven padres con la misma problemática. Su mayor objetivo es la aprobación de la Ley Nacional de Dislexia. Leticia, en diálogo con la prensa local, expresó en referencia a, la Ley: “Contempla que cualquier chico con dificultades de aprendizaje, no solo la dislexia, se entienda que no es enfermedad ni una discapacidad, entonces al no ser una discapacidad no pueden ir a una escuela especial, tiene que tener adaptaciones en el grado”.

“Lo que se busca es que los maestros se capaciten, ellos no lo saben porque no se lo enseñaron, entonces la ley lo que busca primero es capacitar a docentes, psicopedagogos, fonoaudiólogos, hay chicos que les afecta el habla, a otros la parte de las matemáticas, que sería discalculia”.

Marcelo -que también es disléxico- se enfoca en la importancia de la aprobación de la Ley. “Lo que busca la ley es que dentro del colegio se apliquen estas técnicas, primero y principal que aquel chico que tiene problemas con la lectura no lo expongan ante toda la clase, ante sus compañeros, porque el problema no sería la dislexia, sino que al no tener conocimiento surge todo lo otro: las burlas, el no entender, que los evalúan por escrito, ellos tardan en comprender la consigna, mas todo lo que tardan en escribir, se les termina la hora y no llegan a exponer todo lo que saben. En cambio si les toman oral ellos lo explican perfectamente”.

La Ley contempla también el apartado de que las obras sociales deben incluir en sus prestaciones los estudios para diagnósticas y tratar este trastorno. La Ley ya fue aprobado en el Senado, ahora sola falta que Diputados le dé la aprobación definitiva.

No te impide para nada llevar una vida normal, yo gracias a Dios pude formar una familia, tener un negocio, y demás cosas, lo que pasa es que el porcentaje de gente que padece este trastorno es muy alto, hay un 15 por ciento en la población, hay 4.500.000 de argentinos que padecemos dislexia, vos fijate que en un grado de 20 chicos hay 3 que seguro son disléxicos y la mayoría a lo mejor no está diagnosticado”, termina Marcelo, junto a su mujer Leticia, y desde Salliqueló luchan para que los disléxicos pueden ser visualizados en todo el país.