Un equipo internacional, entre los que estan científicas del Conicet de Mendoza y la Universidad del Cuyo pudieron por primera vez datar el origen y diversificación de los dinosaurios, que habría sido un evento evolutivo relativamente rápido, de unos 10 millones de años.

Este importante descubrimiento se realizó estudiando rocas del Triásico ubicadas en el Parque Nacional Talampaya de La Rioja donde se realizaron los estudios, pero también es válido para aquellas formaciones similares ubicadas en otras partes del mundo, correspondientes al mismo periodo jurásico.

Es uno de esos trabajos que va a impactar a nivel mundial y que debe ser entendido como un patrimonio de la ciencia argentina. Aunque pareciera que es algo local, es muy importante en el contexto de la búsqueda del primer dinosaurio. Va a disparar un eje con lo cual comparar las edades de los fósiles que se hallen en el futuro. Es la guía que otros investigadores van a utilizar para datar sus hallazgos”, Adriana Mancuso, paleontóloga, docente de la Universidad del Cuyo, quien formó parte del equipo investigador. 

Además de Mancuso también participó del hallazgo otra argentina, Claudia Marsicano, del Instituto Idean del Conicet y docente de la UBA. Ellas y sus colegas de otros países utilizaron mediciones de isótopos radiactivos para datar los cristales de circón (un mineral) que se encuentran en los sedimentos de la Formación Chañares en el Parque Talampaya.

El equipo determinó que los fósiles encontrados allí tienen entre 234 y 236 millones de años, es decir, que corresponden al Triásico Tardío. Esto es, son 5 a 10 millones de años más jóvenes que la estimación que tradicionalmente se realizaba comparando estos fósiles de vertebrados (muy típicos en Chañares) con otros similares del antiguo bloque continental denominado Gondwana (de donde se separaron Sudamérica, África, Australia y la Antártida).

“Descubrir que estos precursores de los dinosaurios eran geológicamente mucho más jóvenes de lo que antes se pensaba es totalmente inesperado, ya que siempre se sostuvo que el tiempo transcurrido entre el origen y la primera diversificación de los dinosaurios, era mucho mayor”, especificó Mancuso. “Esto es a su vez una alerta que nos muestra que la naturaleza actúa como quiere y no como los científicos esperábamos que lo hiciera”, añadió.

Vale decir que durante la primera etapa del Triásico, los ancestros de los dinosaurios convivían con otros grupos, tales como antiguos familiares de los cocodrilos y los sinápsidos (ancestros de los mamíferos), a quienes -con una etapa intermedia- posteriormente dominaron.

Esta investigación fue publicada recientemente en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences de Estados Unidos. Sus autores, además de Marsicano y Mancuso, son Roland Mundil (Berkeley Geochronology Center de EEUU) y Farid Chemale (Universidad de Brasilia).

En cuanto al lugar del hallazgo, vale decir que la Formación Chañares se ubica en la actual provincia de La Rioja y es una unidad geológica de aproximadamente 75 metros de espesor, la cual fue formada por sedimentos depositados por ríos, arroyos y lagos durante el Triásico. Además, contiene una variedad de especímenes fósiles completos de los primeros dinosauromorfos.

Argentina está en el mundo -paleontológicamente hablando- gracias a esa cuenca”, explicó Adriana Mancuso. En nuestro país, la Cuenca Ischigualasto-Villa Unión contiene la Formación Chañares, que revela una condición única ya que permite observar con claridad qué roca está encima de otra y contiene varias capas de ceniza volcánica.

“Este lugar, además de haber tenido un alta tasa de depositación de sedimentos, tuvo un suelo con el pH y otras condiciones que permitieron que los huesos se fosilizaran”, informó la paleontóloga. “Para ver la evolución temprana de los dinosaurios es el mejor lugar del mundo”, aseguró.