Pese al incremento en los últimos años de proyectos que utilizan paneles solares en busca de la autosuficiencia energética, a pequeña escala todavía puede resultar muy costoso adquirir e instalar este tipo de tecnología. Pero no faltan las investigaciones enfocadas en abaratar los costos.

Un equipo de científicos australianos consiguieron desarrollar una manera de crear paneles en plástico, para que estos puedan ser más baratos y adaptables a una infinidad de usos, dada la flexibilidad del material. Desde 2007 iniciaron este proyecto a través del cual consiguieron imprimir celdas solares sobre plástico.

Conectar estos paneles solares no es una tarea demasiado cara, ya que que con una simple batería alcanza para poder aplicarlos en todo tipo de objetos, como fundas de teléfonos, tablets y otros dispositivos. 

Al principio este equipo creó celdas solares del tamaño de una moneda, y luego el tamaño aumento a tamaño A3. Para esto se utilizan unas impresoras comerciales que fueron modificados para poder contener la tinta solar. Ahora estos investigadores trabajan en el desarrollo de un aerosol solar.

The Victorian Organic Solar Cell Consortium es un proyecto de investigación conjunto entre CSIRO, la Universidad de Melbourne, Universidad de Monash, BlueScope Steel, Robert Bosch MAR, Innovia Films y Innovia Seguridad. Además, cuenta con el apoyo del Gobierno del Estado de Victoria y el Gobierno de Australia a través de la Agencia de Energía Renovable de Australia.