Luz, cámara, acción! El uso de animales en espectáculos televisivos y teatrales se realiza desde hace mucho tiempo. Y para su buen desempeño frente a las cámaras, es necesario que antes hayan realizado un adiestramiento especializado, y Gustavo González Marín es el experto indicado para ello. En 1988, González Marín creó Las Palmas, una de las primeras hosterías profesionales para animales ubicada en Garín, partido de Escobar, provincia de Buenos Aires, en donde combina alojamiento, servicios veterinarios y entrenamiento de animales para televisión.
González Marín lleva la pasión por los animales en la sangre. Después del horario escolar, solía jugar con una enorme colección de animales de plástico que aún conserva. “A la hora de regalarme algo, sólo quería jugar con ellos. Luego sumé una guitarra”, dice Marín, médico veterinario, magister en Salud Animal, y especialista en epidemiología de enfermedades transmisibles.
Todos los meses Las Palmas recibe animales que sus dueños dejan por diferentes motivos: vacaciones, época de celo, mudanzas, separación de la pareja, y en algunos casos, para corregir el comportamiento del animal. También ingresan por enfermedades, aunque con la condición de que no sean infectocontagiosas. Algunas mascotas llegan a la hostería para realizarse operaciones, y estudios traumatológicos y metabólicos. “En la hostería trabajamos diez personas, y además hay un equipo de oftalmólogos y cirujanos que están en permanente contacto con Las Palmas”, comenta González Marín, y remarca que el trabajo veterinario en la hostería está limitado a los animales internos: “No somos una veterinaria que atendemos a los animales externos. Yo digo que soy un veterinario que no atiende animales enfermos, porque acá todo es prevención”.
En la hostería se hacen estudios preventivos, radiografías anuales, ecografías, y análisis de sangre, entre otros. Si bien el principal trabajo se hace con perros y gatos, también se dictan cursos de sociabilización para vacas, ovejas, y caballos. Para Marín la clave para lograr el éxito es el respeto, la tranquilidad en el manejo, la paciencia, la selección del animal y la construcción a partir de las cualidades de cada uno de ellos, buscando premiarlos.

Acción. La creatividad en Las Palmas nunca parece tener descanso. Algunas actitudes de los animales que se hospedan en el lugar, como por ejemplo un perro que hace de portero y toca la campana de la hostería cada vez que alguien llega, o la mansedumbre de un caballo que posa como cantinero en un bar, comenzaron a llamar la atención de Gustavo y su equipo, quienes entonces decidieron pulir esas conductas con un entrenamiento que acompañado con las incursiones que hacía Marín en la televisión en su rol de veterinario, desarrollaron un importante trabajo de adiestramiento de animales para la actuación. Gustavo trabajó muchos años en programas de televisión como Utilísima satalital; ZooBichos, un programa sobre animales y naturaleza de la Argentina conducido por Mariano Peluffo y María Eugenia Molinari entre 2003 y 2005; y también estuvo vinculado a la granja de la telenovela Chiquititas, de Cris Morena, donde participó su vaca Margarita, que además estuvo presente en el reality Gran Hermano, por la pantalla de Telefé. Estos programas, entre otros, generaron una movida mediática del rol de los animales en la televisión y en los medios, y los animales de Las Palmas eran cada vez más solicitados para actuar en novelas y comerciales. “Esa línea de trabajo continúa, todos los animales de la hostería están participando de la tira Graduados, y en la nueva tira Quitapenas, por Telefé. También colaboramos en El Viejo Verde y ZooBichos”, comenta Marín.        
Pero hay más. En su misión de educar a la población en el cuidado del ambiente y los animales, Gustavo creó El Granero, ubicado frente al predio de Las Palmas, en Garín, y que Marín define como “un lugar donde el arte y la diversión, la producción y la vida slow conviven en clave sustentable. Un espacio de educación ambiental”. Allí conviven caballos, burros, ovejas, cerdos, gansos, patos, pavos, gallinas, y la vaca Margarita; una gran atracción para los amantes de los animales.
   El Granero se construyó a partir de la reutilización de materiales, reciclados, y objetos donados por amigos de Marín. Con un horno de barro y una cocina marroquí, quienes trabajan en El Granero preparan unas tremendas delicias. El lugar funcionaba como depósito de muebles, pero el Marín siempre imaginó al granero como un lugar ideal para el desarrollo de capacidades, la diversión, y el arte, y así fue que habilitó El Granero para ofrecer talleres de pintura, de orfebrería, de modelado en arcilla, escultura, y de música. El lugar se alquila para eventos, y recibe visitas escolares y familias con agenda preacordada, y celebra las fechas patrias con alegres festivales. “Hay mucha gente que necesita un espacio para poder desarrollar sus ideas, nos divertimos, y aprovechamos los saberes de la gente que visita el lugar, que se construye a partir de esos saberes”, cierra Marín