La minería puede convertirse en lo que la agricultura representa para la Pampa Húmeda”, aseguró el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, en un auditorio repleto de empresarios del sector en la celebración del Día de la Industria Minera, así mismo, estos mismos le afirmaron que invertiran en la Argentina US$ 20.000 millones en los próximos cinco años, teniendo en cuenta no sólo los desembolsos que surgirán de los proyectos ya existentes sino de los que nuevos que podrían desarrollarse. 

La minería ha sido uno de los ejes que este gobierno se ha propuesto desarrollar, pero también es uno de los más resistidos por los pueblos que deben padecer las empresas que extraen nuestros recursos naturales, dejando contaminación y deshechos en su paso. Cada vez son más los pueblos que se unen para decirle no a la minería, a pesar de esto, se insiste en la promoción de esta industria.

Para que la industria encuentre mejor recepción en la sociedad, los empresarios se comprometieron a crear un organismo privado, conformado por universidades, institutos tecnológicos y técnicos independientes, que tendrá como objetivo de velar por las buenas prácticas del sector, sobre todo con la comunidad y el medio ambiente. Organismo que, como estará pagado por la industria minera, jamás emitirá un fallo en contra de la industria que les paga.

Tres regiones concentrarían prácticamente la totalidad de la inversión minera en el período: Cuyo, el Noroeste argentino y la Patagonia. “La minera puede convertirse en lo que la agricultura representa para la Pampa Húmeda”, aventuró un entusiasta, Juan José Aranguren. “Tenemos un desafío comunicacional de demostrar qué es la minería. Necesitamos trabajar mucho para recuperar el sentido común perdido, en nuestra sociedad y en el sector minero. Hay muchos que nos hablan con prejuicios. No hay que responderles con fundamentalismos”, comento.

Pero las inversiones prometidas están atadas a que se destraben los problemas que enfrentan las empresas contaminantes, entre ellas en Chubut y Mendoza, donde hay una prohibición para operar y hay grandes proyectos paralizados, como son los casos de San Jorge y Vale, o de Navidad (el proyecto de plata más grande del mundo), y en San Juan, donde la mina Veladero de Barrick Gold derramé agua cianurada a los ríos. 

Dentro de tanta alegría, hubo un momento de cordura cuando el abogado Daniel Sabsay realizó una fuerte crítica hacia Barrick Gold. “A muchas empresas sólo les importa el beneficio económico” Al parecer, la única verdad en medio de tanto derroche de promesas de millones de dolares.