En el Día Internacional sin bolsas de plástico, compartimos una petición de la plataforma change.org para que se prohíban las bolsas camisetas en todo el país. Se trata de una petición iniciada por Salommon, la primera agencia que obtuvo la certificación “B” en Argentina, por su conciencia social y ambiental.

Las bolsas de plástico de tipo ‘camiseta’, hasta las más finitas, son fabricadas con polietileno o polipropileno, ambos derivados del petróleo. Son uno de los artículos que más contaminan en menos tiempo, ya que el tiempo de uso promedio es entre 10 a 25 minutos, pero el daño es inmenso: Cada año llegan millones de toneladas a los océanos.

Trozos de bolsas de plástico se encuentran constantemente en los tractos digestivos de la fauna marina, como es el caso de la tortuga verde en las costas bonaerenses. Como explican los científicos, al consumir este material los animales sufren una dilución alimenticia por una falsa sensación de saciedad, lo cual genera su debilitamiento y afecta su tasa de crecimiento y supervivencia.

Recordemos el caso de la ballena que murió en Filipinas con 40 kilos de plástico en su estómago, cantidad compuesta en gran medida por estas bolsas que tardan cientos de años en degradarse.

Asimismo, además de afectar a la fauna marina, las bolsas desechadas en las calles tapan sumideros, se escurren por los pluviales, y forman diques que atrapan otros residuos y perjudican el buen funcionamiento de los sistemas de drenaje de las ciudades.

Por Matilde Moyano