La semana pasada se dio a conocer el primer informe de impacto ambiental que produjo la Comisión Administradora del río Uruguay CARU, donde se daba cuenta que en algunos tramos del rio Uruguay había valores elevados de fosforo, y que en general el río estaba “levemente contaminado”, también hacía referencia que esta contaminación provenía del rio Gualeguaychú.

Así fue como entró en escena, según los ambientalistas, la idea de instalar en la sociedad que la pastera de UPM (Ex Botnia) no es la única fuente de contaminación del río. De esta manera, los finlandeses y autoridades uruguayas dejan de estar en el centro de las denuncias. La idea –siempre siguiendo el razonamiento de ambientalistas- que “todos contaminamos” en referencia a la contaminación que se halló en el Río Gualeguaychú.

Primero fue el ex delegado argentino en la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU), quien cuestionó el informe y segundo el fiscal uruguayo Enrique Viana quien afirmó que la contaminación que provoca al río la pastera no es leve ni esporádica sino todo lo contario, para él la pastera vierte en forma diaria efluentes tóxicos al río. Se habló de un caño clandestino que la pastera usaría para tal fin.

“El gran problema es la contaminación acumulada durante un período de tiempo muy importante. No percibo que esos informes refieran a acumulación, sino a episodios, a circunstancias muy concretas cuando en realidad la planta está volcando permanentemente efluentes tóxicos. El Informe difundido sólo da a conocer monitoreos  periódicos, puntuales. Y con un ingreso muy esporádico a la planta de celulosa”

El informe de la CARU no brinda un panorama integral sobre el impacto de la pastera sobre el río y el medio ambiente. Una de las cosas que más cuestiona es que se terminó el año pasado y recién ahora se da a conocer. “Mantenerlo oculto tanto tiempo es sospechoso

La Corte Internacional de Justicia de La Haya emitió hace seis años un fallo donde exigía que se hiciera un control ambiental en conjunto entre Uruguay y Argentina para determinar si la planta de Fray Bentos contamina o no. El informe mostró que había en algunos puntos que podrían determinar la existencia de contaminación. Lo que no se ve en el informe es cuánta cantidad de celulosa estaba produciendo la pastera en esos momentos. El fiscal uruguayo y los ambientalistas entienden que los monitoreos fueron hechos cuando la planta podría una cantidad inferior a la que está produciendo ahora.   

Para Enrique Viana la realidad ambiental es clara: “¿Existe en Europa una planta que produce un millón de toneladas de celulosa en un río interior?: no las hay. Decir que una planta como esta planta (UPM) no contamina es mentira abiertamente”, afirmó. Por eso estas empresas, al igual que las mineras, eligen contaminar países como el nuestro, o Uruguay donde obtienen toda clase de beneficios legales e impositivos.

El ex delegado de la CARU, Carlos Melo, denunció mientras tanto, la existencia de un “caño clandestino” por donde la pastera vertería efluentes tóxicos constantemente. “El informe no dice nada sobre el caño clandestino de dilución de los efluentes líquidos constatado por el Comité Científico en el primer ingreso a la Planta. No explica por qué las piletas de pluviales, tenían caudal en muchas oportunidades sin precipitaciones que lo justifiquen, menos aún dónde vuelcan los mismos, constituyendo verdaderos efluentes no declarados por la Industria. En el mismo sentido no explican cómo funciona el vertedero industrial, donde se ha formado un depósito de aguas de una sospechosa contaminación, sin explicar el destino final de esos efluentes”, la denuncia de Melo fue publicada por el Diario El Dia de Gualeguaychú el pasado 5 de noviembre.

Acerca de la contaminación del rio Gualeguaychú, fue Mauro Vazón, miembro de la delegación argentina de loa CARU informó sobre la presencia de restos de agrotóxicos hallados en el cauce de este río. Con el informe difundido, las cancillerías de Argentina y Uruguay se nuclearon en un solo discurso: la contaminación de la pasera es leve y en todo caso, ambos países contaminan el río. Nadie habla de cómo remediar esta contaminación. El empate lo justifica todo.