La laguna de Mar Chiquita y los Bañados del Río Dulce en Córdoba son un enorme humedal de alrededor de un millón de hectáreas, considerado un sitio clave para la conservación de la biodiversidad a nivel global.

En 2017 comenzó el proceso en busca de conformar el parque nacional en la Región de Ansenuza, donde se vienen desarrollando diferentes actividades junto con las localidades que rodean este gran lago salado para estimular el turismo sustentable, basado en el avistamiento de aves, ya que allí se concentran 380 especies entre las que se destacan las bandadas de flamencos.

Actualmente se está trabajando en la conformación de un circuito para unir a todas las localidades y potenciar así sus atractivos naturales y culturales. El turismo de naturaleza consta de senderismo, cabalgatas, kayak, observación de aves, mientras que en el turismo rural, gastronomía y religión son los puntos fuertes del lugar.

El inmenso humedal es una cuenca cerrada alimentada por tres ríos: el Dulce también llamado Salí, el Primero denominado Suquía, y Segundo, conocido como Xanaes.

Este ecosistema complejo comprende una gran diversidad de ambientes que incluyen el enorme espejo de agua salina, los cauces de los ríos, lagunas permanentes y temporarias, playas barrosas, matorrales de arbustos y cardones, bosques de tipo chaqueño y espinal, salinas, amplios pastizales y sabanas inundables.

Estos componen una unidad integral y son reconocidos como escenario de gran valor ecológico, paisajístico, económico, cultural, científico y recreativo.

La laguna pertenece a la Red Internacional de Lagos Vivientes y fue hermanado con los lagos salados Mono Lake y Salt Lake, en Estados Unidos, ya que en los tres se posa un ave migratoria. “Algunas poblaciones como los falaropos migran hacia Estados Unidos y Canadá, entonces sin la protección de la Mar Chiquita sería un desastre internacional“, explicó Laura Josens, bióloga e integrante de la ONG Aves Argentinas.

“Hay una biodiversidad única en áreas pequeñas hoy en día, si restauramos los ecosistemas habrá más”, sostuvo sobre los avances que significaría declarar esta zona como parque nacional e impulsar políticas de conservación y restauración de flora y fauna autóctona.