La espesura de la selva, sus diversidad biológica, sus cataratas y los Saltos del Moconá, además de la historia jesuítica, entre muchos de los atractivos misioneros suman un parque temático a tan sólo 40 kilómetros de la su capital, Posadas.
Tan sólo hay que adentrarse a este nuevo parque por un sendero de 1.500 metros que se recorre en vehículos especiales dispuestos como infraestructura del mismo Parque. En su travesía asciende hasta los 360 metros en la cima del cerro Santa Ana. Y allí, los miradores revelan vistas desconocidas como la ciudad de Oberá, Santa Ana, Posadas y Candelaria, además del recorrido del río Paraná y las 57,5 hectáreas que abarca el centro de esparcimiento temático. Y esto es así porque se impulsó una propuesta para quienes deseen conocer más de Misiones y para el turismo religioso por cuanto en esa misma cima fue construida y quedó inaugurada una enorme cruz de 83 metros de altura. La propuesta abarca un auditorium donde se presentan espectáculos permanentes y restaurantes donde se ofrece distintas cartas gourmet y degustación de la cocina típica misionera. Todos los que han pasado por este suelo rojo abrazado por la selva paranaense sabe que la mandioca en sus múltiples variantes hervida, frita o como chipá, que se combina con queso criollo y grasa, es un plato imperdible al igual que la sopa paraguaya, el reviro y de postre “mamón”, como dulce, como fruto o en almíbar. Un placer.
El senderismo invita a caminar y conocer los secretos de este lugar y un mariposario es apenas una muestra de la variedad de especies que pueblan esta región. El Parque Temático de la Cruz de Santa Ana “será un motor que impulse el crecimiento del turismo en Misiones y generar alternativas para el desarrollo del empleo como la mejor arma para combatir la pobreza estructural, dijo el gobernador Maurice Closs en la inauguración.