Se trata, por un lado, del Parque Nacional (PN) Ciervo de los Pantanos, en las localidades de Río Luján y Otamendi, entre la autopista Panamericana y el río Paraná de las Palmas, partido de Campana, en el noreste provincial.

Y en el este bonaerense, por otro lado, se encuentra el PN Campos del Tuyú, sobre la Bahía de Samborombón y la ría de Ajó, lindero con toda la extensa franja del Partido de la Costa, lo que lo convierte en una opción para quienes visiten alguna localidad de esa comuna balnearia.

Estos dos parques nacionales integran la Red de Sitios Ramsar, que agrupa a humedales de importancia internacional para la protección de especies en riesgo, en especial aves migratorias.

El PN Ciervo de los Pantanos, alberga en sus 5.588 hectáreas ambientes representativos de las ecorregiones Delta e Islas del Paraná, con unas 300 especies de aves, como patos, gallaretas, chorlos playeros y federales; 44 mamíferos, entre ellos coipos, gatos monteses, lobitos de río y zorros grises pampeanos; 22 anfibios; 17 de reptiles y 46 de peces, como bagres y tarariras.

El mayor atractivo de esta área protegida es el ciervo de los pantanos, mamífero que le da el nombre al parque y que es Monumento Natural bonaerense, por estar en peligro de extinción.

ciervos de los pantanos

Los turistas pueden recorrer este parque mediante cuatro senderos, tres de ellos autoguiados, que pasan entre altos pastizales y una variada flora que incluye cola de zorro y flechillas y conforma bosques naturales de talas, sauco, ceibos, ombúes y espinillos.

El trayecto comienza en un ambiente de pampa ondulada, atraviesa bañados y llega al mirador de la Laguna Grande, y puede incluir una visita al Vivero de Árboles Autóctonos, donde desarrollan algunas especies para reforestar el parque.

En el PN Campos del Tuyú, de 3.040 hectáreas representativas de la ecorregión Pampa, es el primero de la provincia de Buenos Aires, creado en 2009 en tierras donadas por la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Se trata de un sitio clave para las aves migratorias, que durante su viaje de un hemisferio a otro llegan a alimentarse a mitad del camino porque existe una importante cantidad de alimentos por las grandes extensiones de playa que ocupa“, explicó en un comunicado Florencia Biondi, del área de Educación Ambiental de esta reserva natural.

En el parque se pueden ver algunas de las 200 especies de aves que lo habitan, como ñandúes, gaviotines, garzas y gallaretas; 30 mamíferos, entre lobos marinos, comadrejas y zorros grises pampeanos; 10 reptiles, como yararás grandes o de la cruz y culebras, y siete anfibios, entre ranas criollas y sapos, además de 45 clases de peces, que incluyen a las corvinas rubia y negra.

El emblema del parque es el Venado de las Pampas, también declarado Monumento Natural de la provincia, del que Biondi dijo que “es una especie paraguas, ya que gracias a ella se protege a otras”.

Es uno de los pocos lugares en los que está intacto el pastizal pampeano, que se desarrolla en una superficie atravesada por canales de marea que dos veces por día se cubre de agua, lo que le otorga características especiales al terreno”, agregó.