El conflicto por la instalación de la pastera UPM (Ex Botnia) continúa marcando la agenda entre Uruguay y Argentina. Seis años después de que la Corte Internacional de la Haya lo pidiera, la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) difundió el primer informe de impacto ambiental, el resultado le daría la razón a los ambientalistas: hallaron una “leve” contaminación en el río.

El estudio, realizado por un laboratorio binacional, determina que hay un desbalance ambiental. “Los efluentes obedecen a las condiciones de concentración, a excepción de eventos puntuales de superación del fósforo total“, el río Uruguay, en algunos tramos tiene niveles de fósforo que superan los valores normales. El informe, en pocas palabras, determina que hay contaminación.

La postura del gobierno uruguayo fue desde el primer momento asegurar que la instalación de la papelera no traería ningún impacto ambiental negativo al río, cuyo cauce debe ser monitoreado por este país y el nuestro. La instalación de la papelera se hizo en forma inconsulta. El informe señala que la contaminación hallada “no sólo se debe a causa de la basura que genera la pastera, sino también a deshechos encontrados en la desembocadura del río Gualeguaychú”

El estudio fue hecho tomando 50 muestras de los efluentes de la pastera, 50 de la desembocadura del río Gualeguaychú y 32 del río Uruguay. Fueron tomadas a partir de junio de 2011 hasta julio de 2015. Fuentes diplomáticas aseguraron que no se dieron a conocer antes por la conflictiva relación entre el presidente Pepe Mujica y Cristina Fernandez de Krichner.

La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú desde el año 2005 advierte que la pastera iba a traer contaminación al río. Después de 11 años de lucha y de compromiso ambiental, los estudios difundidos hoy le dan la razón. Algunos podrán esgrimir que la contaminación es “leve”, pero es contaminación al fin. A pesar de los niveles altos de fosforo, se asegura que “no hay peligro” para el ser humano.

El presidente de Uruguay Tabaré Vázquez, este año anunció que se construirá otra pastera en ese país a orillas del Río Negro, que desemboca en el Río Uruguay. Los asambleístas advierten que esto traerá como consecuencia más contaminación al río. A juzgar por el resultado del estudio difundido hoy, las pasteras producen un desbalance ambiental. A pesar de esto, el presidente Macri avaló la instalación de esta nueva pastera que estaría en actividad para el 2020.

Ambos presidentes, en una reciente reunión bilateral aseguraron ante las cámaras que “se comprometen a compartir la responsabilidad de velar por el medio ambiente en el río Uruguay” Las palabras, livianas como el viento, huelen a declaraciones oportunistas. Con la comprobación de que el rio Uruguay está contaminado, queda poco por decir. Para los entrerrianos, ese río ya no será el mismo de antes que podían disfrutar desde la playa, nadando mirando un horizonte en el que sólo había río y árboles.