En toda negociación salarial, lo normal es que no haya acuerdo entre los representantes de los trabajadores y los empresarios. Pero en este caso, ni entre los mismos organizaciones patronales había puntos de encuentro. Entonces, como ocurre cada año desde la sanción del Estatuto del Peón Rural, se arribó sin acuerdo a la reunión extraordinaria que la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) tuvo el 29 de octubre. Por eso, los representantes que el Estado Nacional tiene en la CNTA decidieron acercar las posiciones y fijaron un incremento del 24 por ciento en los salarios de los peones rurales.
 
El incremento corre para el período noviembre 2013 – octubre de 2014, liquidado en dos tramos: el primero, del 14 por ciento, a partir del 1 de octubre de 2013 y el segundo, del 10 por ciento, a partir del 1 de enero de 2014. Esa propuesta de suba fue sometida a una votación y obtuvo seis votos favorables y dos en contra, con lo cual quedó consagrado el aumento.
 
¿Cómo se calcula el salario del peón rural?
 
Es una tarea de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), integrada por Federación Agraria Argentina (FAA), Sociedad Rural Argentina (SRA), CONINAGRO, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Cámara de la Mediana Empresa (CAME), y la Federación de Organizaciones de la Agricultura Familiar (FONAF), además de por la representación sindical de los trabajadores, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores(UATRE), junto con los representantes del estado (Ministerio de Trabajo, Agricultura y Economía).
 
Entre el 21 por ciento que ofertaron CAME y CRA, el 22 por ciento ofrecido por FONAF y el 26 que plantearon de aumento la SRA y FAA, había diferencias porque la UATRE pretendía un 30 por ciento de incremento en los salarios. Los fundamentos patronales por la negativa de alcanzar ese número hacían eje en las dificultades por las que atraviesan las economías regionales, el impacto que tendría el incremento del Salario del Peón Rural en las futuras negociaciones de cada una de las actividades cíclicas o estacionales, así como en la relación que tenía el incremento ofrecido con los que se habían pactado en el resto de la economía privada durante 2013.
 
“El aumento representa un porcentaje superior al que fuera la media de los incrementos salariales obtenidos en el resto de la Economía en la ronda paritaria de 2013”, expresó la CNTA en la resolución que decreta el aumento. Y amplió sobre la propuesta del sindicato de los peones rurales. “La pretensión del 30 por ciento de la UATRE carecía de todo fundamento, visto lo que han acordado las distintas actividades comerciales, industriales y rurales.” 
 
Además, no hubo acuerdo por otro planteo de UATRE: quería que los trabajadores no afiliados también hagan el aporte del 2 por ciento del que todo afiliado aporta de su salario para su representación sindical.
 
Garantía salarial mínima
 
El Nuevo Estatuto del Peón Rural sancionado por el Congreso en diciembre de 2011 (Ley 26.727), dispone una garantía salarial mínima para todo trabajador rural igual al valor establecido por el Consejo del Salario para todas las actividades de la economía privada, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVyM).
 
En los trabajadores rurales permanentes continuos, ha sido la representación gubernamental en los últimos tres años la que ha promovido que sus salarios mínimos (el llamado Salario del Peón Rural) mantenga una brecha a su favor de un 20  por ciento superior al fijado como salario mínimo. Por eso es que la CNTA se reúne a esos fines una vez establecido este último.
 
Las funciones principales de la CNTA consisten en la fijación de condiciones de trabajo y salarios para cada una de la actividades o producciones agrarias cíclicas o estacionales, para lo cual la CNTA se reúne en sesiones ordinarias una vez por mes y en extraordinarias tantas veces como sea preciso o requerido por los sectores que la integran.
 
Esas reuniones ocurren una vez al año. Una vez al año, la CNTA se reúne para establecer los salarios mínimos para los trabajadores permanentes continuos, es decir, aquellos que prestan servicios ininterrumpidamente sin que sus prestaciones laborales estén condicionadas por la temporalidad de la producción, los que mayoritariamente y casi exclusivamente pertenecen a establecimientos rurales de la pampa húmeda. Sus decisiones, como ésta del incremento del 24 por ciento, se adoptan por votación.