Por Leandro Vesco

Miraflores es la última población con acceso asfaltado en las márgenes del Impenetrable chaqueño, su zona rural ya está inmersa en el polvo y la tierra, los vestigios de la civilización son difíciles de hallar. En pocos días comienza la época de lluvia y una pequeña escuela quedará aislada por el barro y el abandonado, pero hasta entonces se podrá acceder por el único camino. Un profesor junto con una ONG buscar juntar alimentos para asegurarles comida a los alumnos wichis que quedarán olvidados en esta región marginal de nuestro mapa.

Cuando hablamos con Fabio Montenegro estaba cambiando una cubierta en Salta, venía de ayudar a escuelas rurales en las altas cumbres. A 3500 metros de altura. El hombre sabe de esfuerzos y nadie le puede comentar la realidad, él la vive y la padece, pero elige sumar. Sabe que con la queja no se llega a ninguna parte y que cualquier herramienta es buena para tender puentes. “La realidad de los niños en Miraflores es complicada, en pocos días comienza la temporada de lluvia y no podrán entrar vehículos. Los niños tienen que caminar diez kilómetros por día, y cuando llueve, en el barro. La idea que tenemos es llevarle ahora que podemos la mayor cantidad de alimentos para que puedan seguir comiendo cuando terminen las clases. El cocinero aceptó quedarse para cocinarles a los niños”, Fabio hace referencia a la escuelita Anexo EEP 1034 Lote 58 de Miraflores.

Antes tenían que hacer el doble distancia y entonces se construyó este Anexo. En breve tenes días de 41 grados y lluvia. Es un infierno. Los alumnos son todos de una comunidad wichi“, Fabio trabaja en conjunto con la ONG Puentes del Alma, juntos hacen lo que debería hacer el Estado, alejado e insensible ante esta situación. Lo cierto es que el 11 de noviembre es la fecha limite para poder entrar a esta soberanía del olvido. Más allá de esta fecha las lluvias aparecen y los caminos se anegan. “Estamos pidiendo alimentos no perecederos, tenemos que llevar la mayor cantidad posible para asegurarles alimentos, también necesitamos útiles” La zona carece de todo, el agua es escasa, los medicamentos, la asistencia es nula, excepto por la acción solidaria de esta ONG y de Fabio, que estando en Salta, sabe lo que es transitar por la cornisa de la desesperación de no tener un plato de comida, y nadie a quien pedir.

A la escuela van 18 alumnos en primaria y 5 en Jardín, allí toman una copa de leche y almuerzan. Acaso sea éste el único plato de comida que tengan asegurado durante todo el día. De todos depende que podamos seguir asegurándoles esto. Las donaciones las está coordinando Fabio y la ONG Puentes del Alma. Quedan pocos días para ayudar.

Fabio Montenegro: 387 570-8024

ONG Puentes del Alma: http://puentesdelalma.webnode.com/contactanos/