Se trata de un “bloque nutricional” con forma de muffin o magdalena a base de soja -aprobado por el Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires- que recibió el repudio de médicos y ambientalistas por el intento de utilizarlo para combatir la desnutrición infantil en poblaciones wichi de Salta.

El agronegocio promueve unos muffins de soja para tratamiento de desnutridos que, de hecho, se probaron en 30 niños wichi de Salta (sin protocolos de investigación y con solo una autorización del Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires), en una actitud francamente cínica y cercana al sadismo ya que los wichi están hambrientos por la desposesión de sus bosques desmontados por el agronegocio para sembrar justamente soja“, indicó la Red Universitaria de Ambiente y Salud (REDUAS).

Desde dicha red -que nuclea a médicos, académicos y científicos- advierten que “la soja no es un buen alimento, de hecho, la SAP recomienda que los niños no la consuman por sus efectos endócrinos, y para recuperación de desnutridos ya existen suplementos de probada eficacia utilizados principalmente por MSF. Además, nuestra soja transgénica está cargada de residuos de agrotóxicos, las últimas mediciones conocidas daban 96 miligramos de glifosato por cada kilo de poroto de soja, glifosato que daña el desarrollo cerebral e induce cáncer.”

Los polémicos muffins son fabricadas por Monte Lirio, una empresa de Lobos en Provincia de Buenos Aires. Además de entregarlos a niños wichi en Salta “también se intenta incluirlas en los refuerzos nutricionales que reparte el gobierno provincial de las escuelas urbano marginales del Gran Buenos Aires”, denuncian desde REDUAS y agregan que “el principal promotor de esta operación publicitaria es el Dr. Antonio de los Ríos cuyo hermano Martin es el titular de la principal empresa de fumigaciones con agrotóxicos de Salta, además de productores agrícolas, ambos exfuncionarios del gobierno provincial de Saenz y referentes de la mesa de enlace del NOA.”