Durante los últimos meses, el arroyo Durán de la provincia de Neuquén, que se alimenta del río Limay, comenzó a evidenciar los efectos de la contaminación que data de mediados de los 80. Las consecuencias son insalubres, no sólo a la vera del arroyo, sino a unos 150 o 200 metros a ambos márgenes.

Los vecinos del barrio Río Grande padecen el olor nauseabundo que despide el arroyo y denunciaron en la Defensoría del Pueblo que muchos habitantes tienen problemas de salud, como complicaciones en sus vías respiratorias, alergias e irritación en los ojos, además de que desaparecieron especies de aves, como consecuencia de la alta contaminación. También detectaron que varias empresas descartan químicos en el cauce natural de agua.

“Presumimos que la causa fundamental es la contaminación del agua con líquidos cloacales y productos químicos que son arrojados por diversas empresas cercanas a la traza del arroyo. El Durán recibe todos los desagües de la zona oeste y los líquidos que provienen del canal Necochea”, expresaron los vecinos en su denuncia.

Los vecinos de los barrios Limay, 30 de Octubre, Río Grande e incluso Valentina Sur Rural hasta hace unos años participaban de una mesa de seguimiento de la situación del arroyo junto con los organismos provinciales, municipales y de la UNCo, pero actualmente se encuentra disuelta.

El diputado del PJ, Sergio Rodríguez presentó un proyecto de resolución en el que solicita a la Dirección Provincial de Recursos Hídricos informe sobre el estado y muestreos realizados en el Arroyo Durán los últimos 12 meses.

De la misma forma, se requirió al Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) que detalle la frecuencia y cantidad de vertidos cloacales al arroyo; y los controles entregados tanto al municipio capitalino como a la Defensoría del Pueblo del Neuquén.

Fuente: LMN